Walter Olmos, con tan solo 20 años de edad, perdió la vida en un confuso episodio en un modesto hotel del barrio porteño de San Cristóbal. Dejó una profunda huella en el género musical que lo vio surgir y a pesar de las más de dos décadas transcurridas, su legado sigue vigente.
Fernando Cerezo su amigo lo recordó con emotivas palabras.















