A los 64 años, terminó el secundario como abanderada

Estudiar no es una tarea fácil cuando hay dificultades en el camino, y Rosa del Carmen Romero las tuvo todas. A los 60 años, estaba viviendo en la calle, tuvo la suerte de llegar al Hogar de Ancianos Fray Mamerto Esquiú y allí pudo estudiar. A los 64 años, casi por jubilarse, logró terminar el secundario como abanderada. Invitamos a conocerla, ella es Rosita, la estudiante ejemplar.