Los nuevos incrementos en las facturas de electricidad comenzarán a reflejarse en los hogares catamarqueños y responden principalmente a la reducción de subsidios, además del aumento en el precio mayorista de la energía, ambas medidas dispuestas por la administración nacional de Javier Milei.
En concreto, gran parte del costo de la energía no es definido por la provincia, sino por el sistema mayorista administrado por CAMMESA. En ese esquema, el precio de generación y transporte se fija a nivel nacional, mientras que la distribución local representa una porción menor del monto total de la factura.
Con el nuevo esquema tarifario que fijó Nación, desde marzo, se subsidia únicamente los primeros 150 kilovatios hora (kWh) de consumo. Esto implica que el resto de la energía debe abonarse a tarifa plena, cuyo valor está dolarizado.
En este contexto, se estima que en algunas zonas de la provincia el impacto podría generar subas de hasta un 60% en las facturas, especialmente en regiones donde el consumo energético es más elevado debido a las condiciones climáticas. Tal es el caso de Belén, Tinogasta, Pomán, Santa María y Fiambalá.
En contraste, la actualización del Valor Agregado de Distribución (VAD), que corresponde al servicio que presta EC SAPEM en la provincia, tiene una incidencia limitada en la boleta final.
Esto quiere decir que, de cada diez pesos que paga un usuario, solo dos corresponden a la distribución local, mientras que el resto está vinculado al costo mayorista de la energía, el transporte y los impuestos.
Actualmente, la empresa local mantiene operativo el sistema eléctrico de Catamarca con más de 5.500 kilómetros de redes, sin deudas con CAMMESA y sin recibir subsidios operativos para su funcionamiento.
















