
Desde hace una semana, los profesionales odontólogos de Catamarca fueron considerados actividad exceptuada mediante el Decreto Provincial Nº 1143 en esta Fase 1 del Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio, que rige en la provincia tras la aparición de casos confirmados de COVID-19.
En un primer momento, ni bien se dio a conocer la resolución, la actividad en los consultorios retornó únicamente para la atención de urgencias y con un estricto protocolo de bioseguridad por la exposición, tanto del paciente como del profesional, al riesgo de contagio que conlleva este tipo de prácticas.
El presidente del Círculo Odontológico de Catamarca, Dr. Luis Ángel Clavero, dio algunos detalles de las medidas que se deben tomar a la hora de brindar atención, “las personas deben estar separadas por un metro y medio de distancia en las salas de espera, es obligatorio el uso del barbijo y la correcta higiene de manos”. Por otro lado, precisó que “estamos autorizados para la atención de urgencias como extracciones y alivio del dolor de los pacientes”.
En cuanto a la prestación de las obras sociales, Clavero aseguró que, “no hay obras sociales suspendidas en esta fase 1 y los colegas deben brindar atención de urgencias a todas las prestadoras”.
Por último en relación a las personas que no cuentan con obra social, ni pueden pagar una consulta particular y necesitan atención de urgencias, Clavero aseguró que “esos casos son derivados al Hospital San Juan Bautista”.
El kit para atención odontológica
Se trata de un Kit Quirúrgico que está conformado por vestimenta especial para el profesional, el paciente y la aparatología. Su costo puede variar de acuerdo a los proveedores, en algunos casos era entre los 1200 y los 1500 pesos, una suma que en estos tiempos de pandemia y crisis económica, se hacía muy difícil poder cubrir por el paciente ya que las obras sociales no lo contemplan en sus prestaciones.
Si bien fue un tema que generó polémica desde que se decretó el ASPO en el país en marzo pasado, por el costo que le implicaba al paciente a la hora de recibir atención, actualmente hay profesionales que no lo cobran y optan por extremar las medidas de bioseguridad para resguardar la salud de los pacientes y la propia.
En tal caso se implementaron alfombras especiales a la entrada de algunos consultorios, métodos de pulverización con alcohol diluido en agua antes de que el paciente se recueste en el sillón, esterilización de los elementos entre un turno y otro, la obligatoriedad del barbijo y la puntualidad en el horario del turno dado.















