
La Unión Industrial Argentina confirmó un derrumbe histórico de la actividad en marzo, cuando apenas se habían implementado diez días de la cuarentena obligatoria. La entidad pronostica una contracción más marcada aun para abril, cuando la imposibilidad de circular se endureció al extremo. Con ese escenario, la entidad fabril alertó que las empresas se enfrentarán a serias dificultades en materia de financiamiento y sostenibilidad.
El informe del CEU mostró que las medidas sanitarias contra el coronavirus tuvieron un «fuerte impacto en el entramado productivo industrial, justo cuando comenzaba a mostrar ciertos atisbos de mejora».
«En marzo, la actividad industrial registró una fuerte caída de -13,9% interanual y de -16,8% mensual en la medición desestacionalizada. Se trata de la mayor caída mensual de la serie (que comienza en 1995) y la producción fue la más baja desde diciembre 2004. Así, en el primer trimestre del año se acumuló una baja de -4,9% respecto a igual período de 2019. Los datos preliminares de abril muestran un impacto aún mayor en la producción industrial», enfatizó la UIA.
La Unión Industrial de Catamarca, filial provincial de UIA, elaboró un diagnóstico similar, con proyecciones de alarma sobre el futuro de la industria. El titular de la unión, Carlos Muia, aseguró que lo pero esta por delante. “Lo que está por llegar son nubarrones muy oscuros”, ilustró el industrial textil.
Muia relacionó la caída en la actividad económica con menor demanda, caída del consumo y la perdida de puestos de trabajo. Y aseguró que la reactivación dependerá de programas que demanden mucha mano de obra con incentivación del estado. “Por ejemplo un plan de viviendas, sabiendo que detrás de la construcción se reactivan muchas actividades”.
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El desempeño de marzo se explicó por la «contracción en sectores que arrastraban situaciones complicadas, como son la producción de minerales no metálicos, la industria automotriz, la metalmecánica y la textil». En tanto que el resto de los sectores presentó caídas más moderadas.
Con relación a los datos de empleo, el sondeo sostuvo que había «un delicado panorama laboral previo al avance de la pandemia» y pronosticó que «las mejoras relativas que se estaban observando en la actividad industrial se verán fuertemente afectadas por el nuevo contexto». «Las empresas atraviesan además serios problemas en materia financiera y pocas perspectivas de recuperación en el marco de una aguda crisis internacional», apuntó la UIA.
Uno de los fuertes impactos estuvo en el comercio exterior, en donde las exportaciones de manufacturas de origen industrial (MOI) se contrajeron 20,5% interanual. Las caídas más pronunciadas fueron en los rubros material de transporte terrestre (-36,9%), y máquinas, aparatos y material eléctrico (-38,7%).
«Sin las exportaciones de productos químicos y conexos (+20,3%, explicada principalmente por biodiésel), la caída de las MOI habría sido -28,2%. Por su parte, las dirigidas hacia Brasil cayeron -30,4%, lo que se explica por la menor exportación de vehículos (-34,4%). Los primeros datos de abril muestran un mayor deterioro: las exportaciones a Brasil cayeron 40,6%; el valor más bajo para un mes de abril desde 2004», alertó la entidad.















