El Laboratorio Central del Ministerio de Salud de la provincia consiguió la certificación de más equipos para el procesamiento de muestras de Covid-19. Profesionales la Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud “Dr. Carlos Malbrán” realizaron las pruebas en una nueva cabina de la institución. Es parte del equipamiento enviado por el Ministerio de Salud de la Nación en el contexto de la Pandemia.
Luciana Vázquez, certificadora de cabinas de seguridad biológica del Instituto Malbrán, explicó el protocolo que se aplica para llegar a la certificación de equipamiento. “Se hacen distintas pruebas tanto de velocidades, de medición de integridad de filtros y demás, para asegurarle al usuario que va a trabajar con este equipo la protección, tanto del usuario, del ambiente y de la muestra con la cual va a trabajar. Chequeamos que todo esté bajo los criterios de aceptación para que la cabina pueda brindar esas protecciones cuando se trabaja con riesgo biológico”, describió Vázquez.
“Es la segunda cabina que queda habilitada en este laboratorio, que hace diagnóstico de Covid-19, lo que va a permitir procesar una gran cantidad de muestras en menor tiempo para obtener resultados, y al personal le va a aliviar el trabajo tener dos puestos certificados”, resaltó Vázquez.
“Es una cabina de bioseguridad en donde vamos a procesar virus respiratorios, en este contexto el SARS-Cov-2 o Covid-19. Esto nos va a servir para aumentar el caudal de muestras que podemos procesar diariamente”, describió la directora del Laboratorio Central, Verónica Campi.
El principio de funcionamiento está basado en “un sistema de vacío que toma toda la circulación de aire que hay dentro de la cabina y no permite que nada, absolutamente nada, salga al exterior. Una vez que toma el aire que está dentro de la cabina, lo expulsa a través de un filtro por donde sale el aire puro, limpio sin ningún resto de virus ni bacterias”.
Además de la nueva cabina del Laboratorio Central, el equipo de Bioseguridad del Instituto Malbrán recertificó la validación de la cabina del Hospital San Juan Bautista y la cabina de onco-hematología del Hospital de Niños.
En el Hospital San Juan Bautista, “el Laboratorio de Bacteriología, además de estudiar muestras de cultivos en donde necesitan una cabina de bioseguridad, también hacen los esputos para detectar tuberculosis, por ende, es de gran utilidad que haya sido recertificada. La del Hospital de Niños es para la preparación de medicamentos, que también necesita un ambiente estéril y con este tipo de procedimientos para no contaminar”, detalló la directora del Laboratorio Central.
















