La fábrica Alpargatas cerrará sus plantas en Villa Mercedes, San Luis, y Florencio Varela, Buenos Aires. Tal es así, que la compañía comunicó que esta semana despedirá a sus 70 trabajadores en la localidad puntana.
La extrema medida se debe a la baja de producción por la apertura de las importaciones ya que sus dos actividades principales (calzado y textil) se vieron muy perjudicadas.
«Ya se veía venir, estaba de suspensión en suspensión. Le dieron vacaciones a todo el personal, pero con suspensiones: al que le tocaba 14 días le daban 21, el que tenía 21 pasó a tener 28 y así. Tenían que volver a trabajar el lunes que viene», explicó Juan Olguín, secretario gremial de la Asociación Obrera Textil en Villa Mercedes. «Nos dijeron que el principal problema es la competencia, por las importaciones», agregó.
Mientras que el secretario general de esta entidad, Rodolfo Garciarena, afirmó: «Es lamentable la situación que estamos viviendo en San Luis, ya es la segunda fábrica que cierra en menos de una semana y vemos la inacción de los gobiernos tanto nacionales como provincial para conservar las fuentes laborales».
Alpargatas Argentina tiene sede central en la Ciudad de Buenos Aires, y tenía 9 plantas, que ahora pasarán a ser siete (cinco plantas dedicadas al negocio calzado y cuatro al negocio textil). Además de las que ahora cierra y la de Buenos Aires, tiene plantas en Catamarca, en Chaco, Tucumán, Corrientes y La Pampa.
En Catamarca hubo el año pasado adelanto de vacaciones a los trabajadores, reducción de la jornada laboral y algunos ofrecimientos de retiros voluntarios, pero no despidos. En el comienzo de este año, más de 30 empleados aceptaron las propuestas de Retiros Voluntarios y en la fábrica de Sumalao trabajan poco más del 25% de la planta inicial.
BGH CERRÓ SU PLANTA EN TUCUMÁN Y 48 EMPLEADOS QUEDARON SIN TRABAJO
La planta de la empresa BGH que durante casi 50 años operó en Tucumán cerró definitivamente sus puertas a raíz de una larga crisis financiera, y dejó sin trabajo a 48 operarios que cumplieron tareas hasta el viernes pasado, informó hoy un vocero de la Unión de Obreros Metalúrgicos (UOM).
La primera planta de reciclado de celulares y decodificadores de Latinoamérica dejó de operar en la provincia después de una profunda crisis que llevó a los directivos de la empresa a suspender a su personal durante los primeros meses del año pasado.
Con retiros voluntarios y contratos que no se renovaban a su finalización, BGH pasó de tener 375 trabajadores a sólo 48, a quienes le confirmaron el viernes el cese de la relación laboral con la compañía.
«Acordamos que la empresa va a pagar el 100 por ciento de las indemnizaciones y a los compañeros que entraron por consultora se les reconocerá la antigüedad», informó Marcelo Sosa, secretario general de la UOM.
El dirigente teme por la futura reinserción laboral de los operarios debido a las tareas específicas que realizaban, ya que «era la única planta en todo el NOA» que se dedicaba al reciclado de celulares y decodificadores.
«Esto viene de la mano de las importaciones que estamos padeciendo», resaltó Sosa, quien se quejó porque «el Gobierno no hace nada para frenar esto y cada día se nos hará más complicado tratar de que las empresas mantengan la cantidad de empleados».
















