De acuerdo a estadísticas económicas mundiales, la fluctuación del valor del dólar, el no pago de la deuda, el cese del turismo debido a la pandemia y el impacto al comercio que estamos sufriendo, no hay dudas que el sistema financiero actual va a derrumbarse. El mundo deberá adaptarse a lo que nosotros mismos hemos creado.
Esto no es ninguna novedad, los cambios que estamos transitando se asemejan a los producidos luego de la 1 G.M (1914), la Revolución Rusa (1917), la Guerra Civil China (1927), la 2 G.M (1939/1945), la Guerra Fria (1947), la Guerra de Vietnam, la Revolución Cubana, la Revolución China y otros tantos acontecimientos históricos ocurridos hasta la mitad del S.XX, nos han ido mostrando transformaciones en todos los ámbitos sociales, que impactan simultáneamente a la economía, aunque en el proceso que está viviendo la humanidad hoy, las alternativas que se avecinan implicarán sucesos más grandes.
Debido al avance de la tecnología y el crecimiento de la vida virtual, las compras en redes, el endeudamiento de los países cada vez más cerrado, la desaparición de pequeñas y medianas empresas, los terribles intereses bancarios, el agotamiento de la gente y ahora con todos los inconvenientes que produce la pandemia, se prevé la llegada de un nuevo modelo financiero muy diferente a lo que veníamos acostumbrados.
Desde hace unos años, muchos ya conocemos las criptomonedas, incluso hemos viajado a lugares donde existen cajeros automáticos en las calles para la transacción y el uso de bitcoin, pero esto va mucho más allá: se está hablando cautelosamente de un sistema creado por una inteligencia artificial muy prometedor, el QFS, en el que todos los bancos centrales privados se volverán obsoletos y dejarán de existir.
El sistema financiero cuántico fue creado por los chinos con conocimientos de otras civilizaciones, en el que todas las monedas se revalúan y cuentan con activos digitales respaldados por oro, donde cada trozo de oro activo, respalda a cada moneda mediante el uso de la física cuántica.
Con el QFS, las finanzas se entrelazarán en computadoras cuánticas, que tienen la capacidad de mapear fuentes de información en todo el universo múltiple y contiene cantidades de datos en una compilación de materiales de un tamaño menor a un grano de arroz. Estas computadoras cuánticas estás fundadas en un satélite en órbita, protegido por Programas Espaciales Secretos para garantizar que no pueda ser pirateado. Su propósito parecería ser, poner fin a la corrupción que existe en el mundo bancario, ya que calcula valores comerciales reales basados en la producción real, no en lo que la minoría quiere que el mundo vea.
Por tal motivo, los bancos, los grandes capitalistas, las bolsas de valores, la industria y el comercio, las exportaciones, el petróleo, los préstamos, los intereses, el consumo y el servicio a la deuda, intentan paralizar este advenimiento, porque cualquier juego sombrío, será confiscado por el Sistema Financiero Cuántico, ya que sólo puede operar en la luz y nunca se podrá piratear, duplicar ni utilizar sin el permiso del titular a través de una confirmación biométrica de su identidad.
Rocío Muñoz
















