Leandro Rodríguez Lastra, el ginecólogo que se negó a practicarle un aborto no punible a una joven de 19 años, fue declarado culpable del delito de incumplimiento de los deberes de funcionario público.
Está acusado de obstruir un aborto no punible a una joven de 19 años víctima de violación y por ahora podrá seguir trabajando en el hospital de Cipolletti, pero en los próximos días se conocerá la pena, que puede ser de hasta dos años de prisión en suspenso e inhabilitación para ejercer la medicina. «Sigo convencido de mi inocencia», declaró ante la prensa al finalizar la audiencia.
El juez Álvaro Meynet consideró que Rodríguez Lastra «nunca tuvo la intención, siquiera, de contemplar efectuar la práctica que le reclamaba» la mujer. «En todo momento mantuvo una actitud negadora de la práctica que se le demandaba, a la cual estaba obligado. Queda de lado toda conducta negligente, es una omisión que consisten en la inobservancia de la ley», agregó.»Allí radica, a mi juicio, el dolo».
Además Meynet señaló que el acusado no estaba inscripto en el registro de objetores de conciencia por lo que «puede inferirse que al menos a esa fecha no tenía una postura personal pública contraria a la práctica del aborto». El magistrado también indicó que no encontró «debidamente fundada» la acusación de violencia obstétrica que reclamó la fiscalía.
«Quedó claro que ningún ciudadano puede colocar sus propias creencias por encima de las normas: las leyes están para cumplirse», resumió el fiscal Santiago Márquez Gauna, según reproduce el diario Río Negro.
El caso
En abril de 2017, una joven de 19 años con un embarazo no deseado llegó derivada desde otro centro de salud a la guardia del hospital Pedro Moguillansky de la ciudad de Cipolletti, Río Negro, con fuertes dolores tras haber ingerido una droga abortiva proporcionada por una ONG. Allí se constató que llevaba 22 semanas y media de gestación, de acuerdo a lo que dijo al ingresar, con un embarazo producto de una violación intrafamiliar.
Rodríguez Lastra (MPRN 6818) fue quien la atendió y tras revisarla se negó a practicarle un aborto porque, argumentó, había riesgo para la madre y el feto en gestación. El embarazo siguió adelante en los dos meses que permaneció internada allí, el bebé nació y fue dado en adopción.
















