A pesar del calor y la amplia participación ciudadana, dos abuelitos catamarqueños se llevaron el premio al cumplimiento del deber cívico. Con más de 100 años de edad, Juana y José Lídoro no quisieron quedar afuera del sufragio y asistieron a votar como siempre.
Juana Candelaria Martinez, de 105 años, votó en una de las mesas habilitadas en la escuelita de San José de Santa María. Ella nació un 2 de febrero de 1913 en el mencionado departamento.
Por su lado, José Lídoro Narváez, que el mes pasado cumplió 100 años, asistió a votar en la Escuela Mariano Moreno donde los periodistas sorprendidos le preguntaron porque había ido a votar y con la sabiduría de portar un siglo de experiencia contestó: «hay elecciones que se definen por un voto, y ese voto podría ser el mío».
Sin dudas, un ejemplo del cumplir con el deber cívico.
















