El Dakar pasó por Fiambalá, una de las zonas más complicadas

El Rally Dakar pisó suelo catamarqueño por décimo año consecutivo. La carrera más dura del mundo arribó el martes a Belén y durante dos días recorrió parte del oeste catamarqueño.

Considerada una ‘caldera desértica’, Catamarca se convirtió en una de las zonas preferidas del Dakar desde que aterrizó en Sudamérica.

La etapa 12, que unía Fiambalá con San Juan, se corrió sin la participación de motos y cuatriciclos, debido a la previsión de condiciones climáticas adversas en el momento de la competición.  

Los que sí competirán fueron lo pilotos de coches, camiones y UTV, que fueron registrados por ‘Motorsport.com’, el medio especializado en deporte motor.