Incautaron casi 300 kilos de marihuana en el límite de Catamarca y Santiago del Estero

Las desoladas y extensas fincas del sur de la provincia de Tucumán parecieran haberse transformado en los lugares que eligieron los narcos para descargar la droga que trasladan por vía aérea. La Policía incautó ayer 273 kilos de marihuana que fueron arrojados desde una avioneta, en un campo de la localidad de Taco Ralo, cerca del límite con Santiago del Estero y de Catamarca.

Este es el segundo decomiso de estas características que se concretó en 2018.

Al parecer, vecinos de esa localidad avisaron en la comisaría de La Cocha que una avioneta estaba haciendo vuelos rasantes y que arrojaba bultos a la tierra. Personal de la dependencia fue hasta ese lugar y confirmó la versión: encontraron la droga y demoraron a dos hombres que, aparentemente, esperaban el cargamento. Uno de ellos es oriundo de esa localidad y el otro, de Yerba Buena. Secuestraron dos camionetas, que posiblemente utilizarían para trasladar la sustancia, y un arma de fuego. Los nombres de los sospechosos, por orden de la Justicia Federal, se mantienen en reserva.

Ante la sospecha de que podrían haber arrojado más paquetes, el Ministerio de Seguridad, supervisados por el fiscal Miguel Varela, organizó un operativo para buscar más droga. El rastrillaje, en el que participaron hombres de la Unidad Regional Sur, del Grupo CERO y de la Digedrop, al mando del comisario Jorge Nacuse, que tuvo resultados negativos, se hizo en medio de las plantaciones de caña de azúcar.

Hasta el momento no se sabe cuál fue el origen del vuelo de la avioneta y ya se inició una investigación para determinar si viene desde algún punto del país o si despegó en Bolivia o en Paraguay. Tampoco se sabe quién debía recibirla. El indicio más claro con el que cuentan los investigadores es que habría estado destinado para el consumo local, previo acopio, fraccionamiento y distribución, en esta y en otras provincias.

Otro caso que involucra a Catamarca

En mayo, personal de Gendarmería Nacional, en una finca de Monteagudo, encontró más de 277 kilos de marihuana soterrados. La droga, según la investigación, pertenecía al clan Paradi, cuyos integrantes fueron acusados de acopiar la droga (la enterraban en campos de esa localidad), procesarla y distribuirlas en los quioscos del sur de la provincia y en Catamarca, especialmente.

La investigación, que fue desarrollada por el juez federal Miguel Ángel Contreras, llevó varios meses. Días antes de que concretaran el hallazgo, los gendarmes realizaron allanamientos en varios domicilios de la familia Paradi en Concepción y Aguilares. Allí, además de incautar marihuana, cocaína y troqueles de LSD, encontraron unos dispositivos electrónicos que se ordenó analizar. Utilizando un GPS, los investigadores lograron llegar hasta el lugar donde la banda habría ocultado la droga.

Los integrantes del clan Paradi, que ya habían sido condenados por comercialización de drogas, fueron detenidos y procesados en Catamarca. Por un rumor que indicaba que los compañeros de los sospechosos habrían estado organizado un golpe comando para liberarlos, Contreras decidió trasladar a todos los acusados a un penal de máxima seguridad.

Modalidad colombiana

La modalidad de traficar droga con avionetas comenzó en los ’80 en Colombia, con el cartel de Medellín, liderado por Pablo Escobar Gaviria. Luego fue replicada por los narcos mexicanos y desde hace más de una década, vía Bolivia y Paraguay, se utiliza en Argentina para el ingreso de marihuana y cocaína.

Fuente: La Gaceta de Tucumán.