Inflación: ¿Qué cambia y cómo impacta la nueva fórmula de medición?

El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) implementará una nueva fórmula, que se postergó casi dos años, para medir la inflación. Esto permitirá reflejar con mayor precisión el aumento de precios en distintos rubros.

El cambio sustancial en el IPC radica en que empezará a utilizarse la canasta de consumo que surge de la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) del 2017-2018 en reemplazo del relevamiento de 2004.

Los cambios más marcados se percibirán en Vivienda, Agua, Electricidad y otros combustibles, donde la ponderación pasa de 9,4% a 14,5%, lo que lleva a que las tarifas de los servicios públicos pesen más. A esto se suma que el Gobierno postergó para febrero la aplicación del nuevo esquema de subsidios. Con la nueva fórmula, cada incremento en el cuadro tarifario de electricidad o gas tendrá un impacto directo en el nivel general superior al que evidenciaba con la canasta anterior.

En Transporte se notará otro cambio sustancial, ya que la ponderación pasará de 11% a 14,3 por ciento. Aquí tendrán mayor peso los combustibles y los boletos de pasajeros. También en Comunicaciones (de 2,8% a 5,1%), donde se duplicará el peso de internet y celulares, y Educación (de 2,3% a 3,1%) con mayor relevancia de las cuotas y servicios educativos.

Otros rubros como Salud (de 8,0% a 9,1%) se mantendrán estables respecto al impacto que tienen en la inflación. Respecto a los que reducen su peso, figura Alimentos y Bebidas (de 26,9% a 22,7%), ya que el agro y la industria alimenticia se reducen. Este segmento fue la principal razón de la aceleración en el último cuatrimestre de 2025.

Cabe destacar que la nueva canasta captura un consumo de alimentos con mayor incidencia de los procesados, donde el componente industrial, logístico y de comercialización (con servicios asociados) tiene más peso que el insumo primario.

Lo mismo sucederá con Prendas de Vestir y Calzado (de 9% a 6,8%) que tendrá una pérdida de relevancia relativa en el gasto total; y Recreación y Cultura (de 7,3% a 8,6%) donde se ajusta el gasto en esparcimiento.

En términos generales, los analistas plantean que si Servicios sube por encima de Bienes, la nueva metodología arrojará una inflación más alta que la que hubiera medido la canasta anterior. Por el contrario, si Bienes sube por encima de Servicios, el método actualizado podría mostrar una dinámica inflacionaria más moderada.

A modo ilustrativo, en un escenario donde el precio de la carne aumentara un 10% en ene/26, el IPC viejo subiría 1,07 puntos solo por ese rubro; con el nuevo, subiría 1,03.

 

Fuente: Infobae