Con la tradicional bajada de la imagen de la virgen del valle, el día sábado iniciaron las festividades marianas en nuestra provincia. La celebración está enmarcada en el Año de la Piedad Popular, primero del trienio de preparación para la celebración del Jubileo por los 400 años del hallazgo de la sagrada imagen en la Gruta de Choya. La ceremonia se hizo de una manera particular, en horas de la mañana, ya que coincide con el 323° del traslado de la imagen bendita desde Valle Viejo hasta la ciudad Capital. La imagen de la Virgen descendió en brazos del obispo diocesano siendo escoltada por sacerdotes del clero diocesano, desde el Camarín hasta el Presbiterio, donde fue recibida por una multitud fervorosa que colmó el Santuario Mariano y la saludó con los pañuelos en alto, vivas, aplausos y rostros emocionados. Participaron la gobernadora de Catamarca, Lucía Corpacci, acompañada por miembros de su Gabinete, el intendente de la Capital Raúl Jalil, autoridades legislativas provinciales y nacionales y judiciales.
Luego de la ceremonia partió en caravana hasta San Isidro. Allí permaneció en la Ermita, su primer santuario, hasta las 18, desde donde regresó acompañada de cientos de fieles que caminaron en procesión hasta la Catedral Basílica. La caravana estuvo encabezada por maratonistas que, al igual que cientos de vehículos, acompañaron la Sagrada Imagen hasta la Ermita. En el trayecto los vecinos de la Capital y de Valle Viejo se dieron cita al costado del camino para venerar y saludar emocionados a la Virgen en su paso. Los vecinos ornamentaron los frentes de sus viviendas y las calles por donde estaba previsto el paso de la urna que transportaba la centenaria imagen. INFORME 16 dialogó con los fieles que acompañaron la ceremonia.















