Jonathan es un joven de 20 años que en 2004 sufrió la tragedia junto a su familia de ser víctima de un incendio en su vivienda. Como consecuencia de este fatídico hecho, en el que perdió a su hermano, Jonathan quedó con serias secuelas en su cuerpo, entre ellos la pérdida de sus extremidades. Este año decidió aprender el oficio de electricista y se inscribió en la escuela para adultos N°40. Allí el docente Daniel Coria, al ver esta situación y las ganas del muchacho de trabajar, decidió ayudarlo y le construyó una prótesis para que pueda manejarse en su área laboral.
«Él quiere trabajar, no quiere que nadie lo ayude», fueron las palabras del profe Coria cuando fue consultado sobre la razón de armar la prótesis de mano para su alumno Jonathan Ovejero.















