Las insólitas justificaciones de Benjamín Capdevila sobre el estadio

Benjamín Capdevilla, presidente de la firma que realizó la obra del Estadio Provincial Bicentenario, habló con el programa La Brújula de Radio Valle Viejo y dio explicaciones, al menos, insólitas sobre la construcción del “Coloso”.

Dijo que la inauguración en noviembre de 2010 fue anticipada, aunque no adjudicó esto al apuro del exgobernador Eduardo Brizuela del Moral por la cercanía de las elecciones, indicó que en junio de 2011 se hizo una “recepción provisoria” y que “en el año 2012 sabíamos que el estadio podía tener problemas en sus terraplenes por fallas en el proyecto”.

¿Se hace cargo?

Los periodistas le preguntaron directamente: ¿se hace cargo la empresa por lo que pasó con el ahora rebautizado “elefante blanco” por los medios nacionales?

“Sí, sí. Como está el estadio estoy diciendo que me hago parte en la parte que me corresponde. Me hago cargo”, indicó textualmente, señalando a los otros actores de lo que muchos consideran la estafa más grande en Catamarca en tiempos de democracia.

“El proyectista, la gente que participó en la construcción, los ministros que han participado en la súper inspección; o sea, si uno busca responsables pienso que sería el proyectista el principal responsable y después todos los demás. No quiero desligar responsabilidades, lo que quiero es poner al tanto de que al Estadio no le dieron la importancia ni tuvieron ganas de arreglarlo”, comentó.

“Cuando presentamos una nota en el año 2012, marcando estos defectos, la provincia dictó una resolución donde decían que directamente se hacían cargo del Estadio. La resolución tuvo un decreto que ratificaba y en consecuencia nos dejaron desde ese momento sin ningún tipo de participación. Hasta que nosotros estuvimos a cargo hacíamos reparaciones mejorativas (sic)”, avisó Capdevilla, explicando que desde agosto de 2012 le quitaron la posibilidad a su empresa de actuar en el Estadio.

“En mayor deterioro se produce en la zona adyacente al muro. Es que el muro fue hecho con posterioridad y ahí se producían hundimientos que íbamos reparando de a poco hasta conseguir la estabilidad”, agregó.

Las butacas

En un párrafo un tanto absurdo, Benjamín Capdevilla expresó: “No hicieron nada, no se dedicaron en nada y la ley prevé en una circunstancia como esta al hacerse cargo de la obra cómo van a hacer, qué es lo que tienen que hacer para hacerse cargo de la obra (que tenía problemas)”.

Y siguió: “Lo único que hicieron son cosas, porque ni siquiera se pueden denominar obras, que rompieron la estabilidad del terraplén. Cito un caso: parte de no hacer nada fue cuando retiraron las butacas de la popular. O sea, multiplicaron por cuatro el requerimiento de sustentabilidad que tenía que tener con consecuencias directas por el tema de la solicitación de esfuerzo, que había sido cambiado”.

“Al retirar las butacas seguramente se hicieron daños en la estructura que seguramente repercutió en la estructura”.

“Hicieron eso y también hicieron le trabajo del terraplén ese que cubre los taludes, que hoy inclusive se ve deteriorado en los diarios del día, y eso hicieron ellos”.

“Lo conozco de afuera”

“Lo conozco desde afuera (al Estadio) y por las fotos que sacan todos los días”, declaró Capdevilla que dijo tener registro fotográfico de el “antes y el después” del gigante de cemento.

“Lo del 2012 obviamente lo conozco, tengo fotos. Nosotros hicimos participar a la Universidad de Rosario para que ante estas circunstancias de su opinión, y en ese entonces ya determinaron que las estructuras fundadas sobre terraplenes o en contacto con estos sufren algún grado de desplazamiento, fisuramiento previsible en estructuras rígidas fundadas superficialmente en lechos elásticos”.

Contrariamente, el martes el ingeniero Alejandro Casen, director del ministerio de obras públicas, explicó que de ninguna manera la estructura pudo haber cedido en la forma que lo hizo, y que “a la intemperie el Estadio debería tener una vida útil de 50 años”.

Capdevilla siguió con su declaración: “Hasta el proyectista sabía que tenía que tener un tratamiento adecuado. Explico más fácil: lo que se ve en las fotos de las grietas y rajaduras de sobre el terraplén son cosas previsibles en fundaciones elásticas, totalmente. Y son las únicas fotos que sacan; si uno toma una foto general del estadio van a ver tiene un aspecto integralmente que no se ha descompuesto”. Incomprensible.

Lo legal

En cuanto a la cuestión legal explicó que los abogados de su empresa llevan el tema y que la empresa “nunca hizo una presentación judicial de no querer hacerse cargo de la obra”.

Texto: El Esquiú.com

Fuente: La Brújula (Radio VV)