Leonardo Mayer debutó con una sonrisa en el Abierto de Australia. El correntino, N° 52 del ranking mundial, derrotó al chileno Nicolás Jarry por 6-2, 7-6 (7-1) y 6-3, en una hora y 55 minutos de juego y accedió a la segunda rueda, donde no la tendrá nada fácil: se medirá ante el español Rafael Nadal, N° 1 del mundo.
“Lo principal va a ser que él no tenga un buen día. Porque si tiene un buen día es difícil de jugarle”, dijo sobre el español, al que Mayer ya plantó un duro duelo en el último US Open. “Será complicado, pero ojalá se pueda jugar de la mejor manera y tratando de sacar lo mejor de mí”.
Fue ese duro duelo en el último Grand Slam del 2017 el que le dio argumentos al español para elogiar al correntino, minutos después de enterarse de que sería su rival.
“Es un rival complicado, en Nueva York ya se vio, fue un partido difícil. Es un jugador potente, que tiene muy buen servicio, tanto primero como segundo, que golpea fuerte desde el fondo de la cancha. Eso significa que tengo que estar atento, agresivo, no dejarle golpear en posiciones cómodas. Si consigo eso, mis opciones van a aumentar. Si él me lleva el punto, mis opciones van a disminuir. Tengo que sacar bien y aprovechar las oportunidades que pueda tener. Lo que necesito es jugar bien, porque es un jugador de nivel”, expresó.
Ganó el “Peque”
Diego Schwartzman arrancó con el pie derecho su participación en el Abierto de Australia, el primer Grand Slam del año. El “Peque” (26 º) venció al serbio Dusan Lajovic (75°) por 2-6, 6-3, 5-7, 6-4 y 11-9, en un encuentro que duró 3 horas y 59 minutos.
El argentino, quien convirtió 14 aces y 47 tiros ganadores a lo largo del partido, enfrentará en la próxima ronda al noruego Casper Ruud (142°), que llamativamente también ganó 11-9 en el quinto set frente al francés Quentin Halys (129°).
















