Alan Marti (22), acusado de haber causado la muerte de Leandro Ismael Herrera (21) como consecuencia de una brutal agresión a la salida del boliche Bigote, recuperó la libertad tras hacerse efectiva la caución personal impuesta.
Varios elementos de pruebas reunidos en la instrucción de la causa exigieron el cambio de calificación y llevaron a beneficiar al imputado con la excarcelación.
Marti pasó por tres imputaciones en el proceso judicial. Primero, al ser detenido a los días del hecho y con la víctima internada, fue imputado del delito de «lesiones graves». Fue indagado y quedó libre.
Semanas después, Herrera murió y la justicia ordenó detenerlo nuevamente. Entonces, con los primeros elementos reunidos, el fiscal a cargo de la investigación, Javier Herrera, le imputó el delito de «homicidio simple con dolo eventual» y continuó detenido.
Finalmente se realizó la reconstrucción del hecho en el lugar y horario ocurrido y con la participación de Marti y de los testigos en la causa. El fiscal analizó el procedimiento y en base a otras pruebas reunidas decidió el cambio de calificación a «homicidio preterintencional». La semana pasada, Marti fue indagado bajo esa imputación y se abstuvo de declarar. Tras el procedimiento judicial, el fiscal ordenó la excarcelación bajo el cumplimiento de una caución personal de $300.000.
El hecho ocurrió a las 6 de la madrugada del 21 de julio, a la salida del boliche ubicado en el Alto Fariñango. Herrera sufrió el ataque sorpresivo de Marti, quien le aplicó una trompada que provocó la abrupta caída sobre la vereda. Fue internado y falleció semanas después.















