
Carlos “Indio” Solari, exlíder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, murió el pasado viernes a los 77 años en su casa de Parque Leloir. Fue una figura central del rock nacional, creador del “pogo más grande del mundo”, sin dudas un fenómeno sociocultural que traspasaba fronteras y que dejó una huella indeleble en más de una generación.
Hacía una década padecía Parkinson, enfermedad que lo mantuvo alejado de los escenarios, pero no de su público. Referentes de la cultura, la política y el deporte lo despiden con profundo pesar.
Desde el sábado por la noche, cientos de miles de seguidores del Indio se congregaron en Villa Domínico, Avellaneda, para despedir al icónico músico. La capilla ardiente en el Microestadio Gatica abrió sus puertas una hora antes de lo previsto, debido a la masiva llegada de admiradores que pasaron la noche en el predio municipal y sus alrededores.
Dentro del lugar, las primeras imágenes mostraron el féretro ubicado ante una gran imagen con su nombre, el número “1949”, año de su nacimiento, y el símbolo de eternidad. El público esperó con paciencia para rendir homenaje y apenas abiertas las puertas comenzó a circular dentro de la capilla ardiente. Mientras tanto, la expectativa se mantenía en las inmediaciones, donde miles de fanáticos aguardaban ingresar para despedirse del ícono rockero.
Personal de seguridad —especialmente mujeres con pecheras blancas con la inscripción “Indio”— resguardaba el área y organizaba el acceso, manteniendo la tranquilidad en el lugar. El aforo del recinto permitía la presencia simultánea de 180 personas, lo que facilitaba un control eficiente del ingreso y garantizaba un ambiente ordenado.
Fueron casi 36 horas en las que gente de distintos puntos del país llegó, como pudo, para no perderse la última misa ricotera en homenaje a su creador.
La música lo despidió arriba de los escenarios
Artistas como Ricardo Mollo (Divididos), Lali, Bersuit Vergarabat, Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado, entre otros, en sus respectivos conciertos del fin de semana le dedicaron un momento, con palabras de agradecimiento por su legado y fragmentos de clásicos pertenecientes al cantautor.
En River, Lali, ante 160 mil personas, entre sábado y domingo, convocó a su público a saltar en el “pogo más grande del mundo” mientras sonaba “Jijiji” con una silueta del Indio proyectada en las pantallas gigantes del escenario.
El comunicado de la familia
Este lunes, a las 8 de la mañana, la familia fallecido músico compartió un nuevo comunicado dando por terminado el multitudinario velorio que se llevó adelante desde ayer. “Ya está. Todas y todos los que tuvieron la posibilidad de acercarse a despedirlo, lo hicieron. Ahora la lluvia nos manda a todos a casita, a seguir penando por dentro y a recordarlo como era: humano, infinito”, comienza el posteo que subieron a su cuenta en Instagram.
Y continúa: “Gracias a todos los que hicieron este esfuerzo: tanto los que se acercaron y los que lloraron donde los sorprendió la pena, como las toneladas de muchachos y muchachas que hicieron posible y formaron parte de la organización descomunal que supuso esta despedida, en tiempo récord. Él nos anticipó que las despedidas son estos dolores dulces. Lo que no nos avisó fue que dolores dulces como estos iban a durar toda nuestra vida”.
Por último, cierra con estas palabras: “Como no podía ser de otro modo, pensó en todo antes de irse. Y por eso dejó encendido el equipo Marshall de su guitarra y el equipo de sonido donde escuchaba las canciones en las que trabajaba. Nos sugirió, así, que la música debía seguir sonando, más allá de lo que ocurriese. Hagamos eso. Que su música no pare nunca más”.
Con este comunicado, la familia del Indio Solari dio por terminado el largo velorio que se llevó adelante en el Polideportivo Gatica.

















