En el marco de una serie de reuniones institucionales, el diputado Oscar Pfeiffer mantuvo una entrevista de trabajo con el diputado nacional por el Frente Para la Victoria Andrés Larroque.
Entre la movida agenda institucional llevada a cabo por el integrante del bloque unipersonal “Cristina Conduce” en Buenos Aires., se sumó la reunión con uno de los legisladores más representativos del bloque FV, que además integra el circulo de más confianza de la indiscutible líder del espacio a nivel nacional, Cristina Fernández de Kirchner.
“En términos institucionales el encuentro con el compañero Larroque fue más que productivo, ya que desde Catamarca precisamos articular en materia legislativa con el Congreso de la Nación con respecto a leyes en curso y proyectos por presentar. Claro está que más allá de los protocolos del trabajo legislativo que nos convocó, es inevitable conversar sobre la realidad política de la nación en su conjunto y la relación con nuestra realidad provincial” comentaba Pfeiffer.
Cannabis Medicinal
Es de destacar que entre los temas tratados con el Dip. Nacional, se trabajó sobre el uso terapéutico del cannabis, sobre el cual existe media sanción de Diputados en el Congreso de la Nación; proyecto que contempla el uso medicinal para el tratamiento de ciertas patologías, pero que excluye el autocultivo como lo pretenden la mayoría de los pacientes quienes aluden que un preparado homogeneizado en laboratorio, no actúa con la misma efectividad que la búsqueda de cepas específicas para cada tratamiento. A todo esto se suma el considerable abaratamiento de costos para quienes no cuentan con los recursos suficientes de un producto al cual se accedería vía exportación. Consultado sobre este tema, Pfeiffer mencionaba que: “Este es un tema que nos preocupa profundamente ya que está en juego la salud de miles de argentinos. Es la razón por la cual aquí se enfrentan dos posturas que no es casual sean coincidentes a sus trasfondos ideológicos. Por un lado el proyecto reformulado por el bloque cambiemos, donde se propone la comercialización desde el extranjero, donde los proveedores serán grades laboratorios radicados en países como Estados Unidos. Y por otro lado, desde la oposición al oficialismo, que contempla el autocultivo y el reconocimiento a los cannabicultores que proveen hoy en forma clandestina a niños que padecen epilepsia, autismo, así como a adultos con diabetes, cáncer, glaucoma, por citar solo algunas dolencias. En definitiva queda en claro, que por un lado se busca comercializar a gran escala, reconociendo evidencias científicas medicinales de los aportes sanadores del cannabis por sobre las drogas convencionales, y otra que se sintoniza con las necesidades de una población que necesita con urgencia una respuesta que está directamente relacionada a un Derecho Humano: el Derecho a la Salud”.
















