Una de las sucursales de Calzado más conocida de la provincia despidió a todos sus empleados.

Si bien el local de Goya Calzados, ubicado en la peatonal Rivadavia, en pleno centro de la ciudad capitalina, continúa con sus puertas abiertas, hasta agotar stock, todos sus trabajadores, entre vendedores y cajeros, recibieron durante la semana la triste noticia de que quedaron sin su fuente laboral y que no serán indemnizados dada la grave situación económica que atraviesa la empresa.

Los trabajadores indignados iniciarán acciones legales porque la empresa no tan solo no los indemnizará, sino que les debe dos sueldos.

La empresa se instaló en la provincia hace un poco más de una década, abriendo la oferta laboral a más de 14 catamarqueños, que con el trascurso de los años y sorteando las dificultades económicas fueron reduciendo su personal, quedando aproximadamente cinco trabajadores.

Con información del diario El Esquiú