El Gobierno Nacional decidió postergar la puesta en marcha del nuevo esquema de subsidios para los servicios de electricidad, gas natural y garrafas que, en un primer momento, estaba prevista para entrar en vigencia durante este mes de enero.
El retraso responde a cuestiones administrativas y técnicas vinculadas al cruce de datos de los usuarios y así evitar errores en la segmentación que puedan derivar en facturas mal emitidas o reclamos masivos. Además, todavía restan pasos formales como la oficialización de los nuevos cuadros tarifarios por parte de la Secretaría de Energía.
Cabe destacar que, el rediseño del sistema contempla que las bonificaciones no se mantengan de manera uniforme durante todo el año. Por el contrario, se reducirán en los meses de mayor consumo energético, una decisión que apunta a achicar el gasto público destinado al sector. La meta del gobierno de Milei es reducir ese costo del 0,65% del PBI al 0,5%, lo que representa un ahorro aproximado de 3.000 millones de dólares.
De esta manera, durante febrero, la electricidad contará con un subsidio del 75%, mientras que el gas, que habitualmente no tiene subsidios en verano, recibirá un descuento del 25%. Ese beneficio extra se reducirá de forma gradual, a razón de un 2% mensual, hasta desaparecer completamente en el transcurso de un año.
Uno de los cambios centrales del nuevo modelo es la simplificación de la segmentación. Se dejarán atrás los tres niveles actuales y el sistema pasará a diferenciar únicamente entre quienes conservarán el subsidio y quienes lo perderán.
Actualmente, el umbral para acceder al beneficio se fijó en tres canastas básicas totales equivalentes a 3,93 millones de pesos mensuales.
Por otro lado, se aclara que quienes ya estén inscriptos en el Registro de Acceso a los Subsidios Energéticos no deberán volver a anotarse, aunque cada caso será revisado de forma individual.
De no mediar nuevas modificaciones, la aplicación efectiva del nuevo esquema comenzará en febrero y el impacto en las boletas se reflejará recién a partir de marzo, cuando lleguen las primeras facturas bajo el sistema actualizado.
















