Ante la reforma tributaria impulsada por el Gobierno Nacional, productores vitivinícolas de la provincia se mostraron preocupados ante la aplicación de un gravamen del 10% al vino y de un 17% a los espumantes al considerarlos parte de las bebidas “no saludables” (porque son alcohólicas y tienen azúcar añadida). Lo cierto y concreto es que el proyecto de reforma tributaria no dejó muy conforme a los bodegueros.
El empresario catamarqueño Oscar Andreatta en dialogó con el programa radial “AIRE FRESCO” dijo que el gravamen produjo enojo en el sector vitivinícola. “Por Ley, el vino es la bebida nacional, incluso considerada por la Organización Mundial de la Salud como un alimento” afirmó. Hay otro detalle que también ha generado polémica. Y es la decisión del Gobierno de eximir de este gravamen a las bebidas y jugos dietéticos -o light-, por considerarlos “saludables” (en contraposición con el vino). “Cada insumo que utilizamos en la elaboración del vino debe ser autorizado por la Cooperativa Vitivinícola Argentina. En el caso de las gaseosas la fórmula utilizada es secreta. Ponernos en la misma categoría creo que no es correcto”. Andreatta advirtió que este tipo de medidas atentan contra la producción y se mostró alerta ante los efectos que podría provocar en el sector con la posibilidad que las ventas disminuyan. “Hay que analizar la medida y ver que no nos siga perjudicando. Venimos de una crisis muy profunda y estamos intentando salir” concluyó.















