Ya ha pasado casi un mes del tremendo KO de Miguel Barrionuevo sobre Adrián Verón que terminó de confirmar el gran momento del boxeador catamarqueño, como el mejor peso Welter del país.
En este tiempo otra gran noticia llegó para el pupilo de Pablo Martínez: ascendió al 5to puesto del ranking mundial CMB, solo superado por nombres como Danny García, Manny Pacquiao y Shawn Porter y el campeón Keith Thurman.
Pero la gran incógnita ahora es saber que pasará en un futuro cercano. Está claro que el campo nacional ya le queda chico y su único destino parece estar en los EE.UU. aunque todos sabemos lo difícil que es instalarse y hacer carrera en Norteamérica, sobre todo cuando no hay un apellido de renombre de por medio y la tenés que pelear desde abajo, como lo viene haciendo Barrionuevo desde hace tres años.
En este contexto cobra real importancia un nombre: Sampson Lewkowicz. El reconocido promotor es quien está a cargo de la carrera internacional de Barrionuevo desde noviembre de 2016 cuando firmaron contrato. En aquella oportunidad Sampson sostuvo que “César es un talento que en el mercado de América del Norte puede crear problemas para cualquier campeón o retador de primer nivel en la división”.
Fue él quien gestionó la pelea eliminatoria CMB con Sammy Vázquez (hoy desaparecido del plano boxístico) que terminó cayéndose a último momento, y colaboró en las presentaciones ante Azael Cosio (México) y Oscar Meza (Punta del Este, Uruguay). El gran desafío de Lewkowicz es conseguir una oportunidad importante para la “Joya” en los Estados Unidos. Con nombres que venden y tienen mucha experiencia internacional, sea el caso de Pacquiao, García o Thurman, el camino se hace mucho más espinoso. Pero si hay alguien que conoce de imposibles es Sampson Lewkowicz, el promotor del “renacimiento” del boxeo argentino, ya que fue uno de los hacedores del épico combate entre Sergio “Maravilla” Martínez y Julio Cesar Chávez Jr. que revivió a un pugilato nacional que hasta ese momento se encontraba de guantes caídos. Con este antecedente de Sampson pensar en una pelea grande para Barrionuevo no es descabellado, principalmente porque el catamarqueño tiene mucho poder en sus puños, algo que deslumbra y encanta al público “yanqui”. La cuestión es instalarlo en aquel mercado.

Hoy el boxeo argentino no atraviesa un buen momento a pesar de los títulos mundiales que ostentan Lucas Matthysse y Braian Castaño (campeones Welter y Superwelter AMB, respectivamente), y una posibilidad para la “Joya” en la categoría del CMB ante los nombres fuertes podría ser una gran noticia.
¿Cuál es la mejor pelea para Barrionuevo?
2018 tiene que significar un año de despeje para nuestro púgil. A sus 28 años de edad (próximo a cumplir 29, el 26 de febrero) vive un gran momento boxístico y su confianza sobre el ring le permiten subirse al cuadrilátero para pelear de igual a igual con cualquiera.
Dando por hecho que tendrá una chance de combatir en EE.UU., ¿qué es lo más conveniente para Miguel? Analicemos los posibles escenarios.

Una pelea con algún top 15 sería lo ideal para su debut en suelo estadounidense para ir “ambientándose” a ese mundo. Aquí figuran nombres como Adrián Granados (USA), el lituano Egidijus Kavaliauskas, Bradley Skeete (GB), Jamal James (de USA y vencedor de Diego Chávez), entre otros. En tanto que por detrás de Barrionuevo en el top 10 aparecen los nombres de Kudratillo Abdukakhorov (Uzbekistan), Ray Robinson (US) y Konstantin Ponomarev (Russia), que a priori serían rivales más complicados, aunque vale aclarar que en este nivel ninguna pelea será fácil.
Una pelea con un top 5 sería de ensueño, pero sumamente peligrosa. Enfrentarse a Jessie Vargas, Shawn Porter, Danny García, Manny Pacquiao (negocia para pelear con Matthysse) sería arriesgar todo de entrada. Como puede salir bien, también puede salir mal. Hacer una buena pelea ante uno de ellos significaría otra oportunidad de combatir en las grandes veladas. Una derrota dura significaría volver a cero. Muy arriesgado… pero como reza el dicho: “el que no arriesga no gana”. Aquí no hay que dejar de lado un aspecto importante que es el momento que atraviesa Barrionuevo, su nivel boxístico y confianza. En el deporte se debe saber aprovechar los buenos momentos de los deportistas y este es el del catamarqueño.
Un párrafo parte queda para el actual campeón de la divisional Keith Thurman. El boxeador estadounidense arrastra desde hace un año una lesión en su codo, y ya tiene fecha para regresar a los rings este 19 de mayo. Días atrás sorprendió a propios y extraños con declaraciones sobre su vuelta: “Lo primero es lo primero, solo queremos asegurarnos de que hemos vuelto por completo. No pude pelear con nadie entre los diez primeros en mi pelea de regreso. Tendremos que ver qué negociamos, pero fuera de eso, la segunda pelea no debería ser contra el número 2. Puedo ir detrás de alguien de los primeros siete, los primeros cinco, pero no debería ser el número dos“, manifestó en una nota al sitio Yahoo Sports. El campeón tiene pensado hacer dos peleas este año: la primera en mayo ante un boxeador fuera de los 10 primeros del ranking. Aquí, Barrionuevo no tiene lugar pero… la segunda pelea de Thurman será a fin de año ante “alguien de los primeros siete, los primeros cinco”. Aquí, Barrionuevo puede soñar.
Por lo pronto, el catamarqueño comenzará su pretemporada a fines de febrero en la altura de Cachi (Salta) acompañado de su habitual equipo: Pablo Martínez y el preparador físico Carlos Murga. El Team Barrionuevo trabajará pensando en aceptar lo que venga, pelea grande o no, siempre y cuando sea en EE.UU. Desde el seno del equipo son optimistas que en abril o mayo puede aparecer algo.
Todo está en manos de Sampson. Todo depende de su habilidad para negociar un primer combate para que el referente catamarqueño pueda mostrarse en las grandes ligas y de ahí soñar con la chance mundialista. En Catamarca esperamos noticias Sampson, no se olvide de la “Joya”.
Por Marcos Vega

















