El vicepresidente de la Cámara de Diputados, Armando López Rodríguez, se refirió a la situación de los usuarios ante los denominados “tarifazos”, y expresó la necesidad de rever las políticas actuales porque “si la gran solución es ofrecer que se pague en cuotas, estamos en problemas”.
Consultado por la prensa sobre el impacto de las últimas subas y el debate que se planteó a nivel nacional, el legislador señaló que “hubo un mensaje de sinceramiento de precios y supuestos ordenamientos que a dos años de su presentación no muestra un solo aspecto favorable, y en los hechos se tradujo en un aumento salvaje que está causando estragos en el poder adquisitivo de los trabajadores”.
“El equipo económico del Gobierno nacional planteaba en su campaña que terminar con la inflación era lo más sencillo, pero la situación empeoró notablemente, y todo el peso de las malas decisiones castiga al sector más vulnerable de la sociedad. Vemos en el caso puntual del gas que estas políticas benefician a grandes empresas, vemos que se importa más gas a precios mayores, y todo ese defasaje lo tienen que asimilar los pequeños consumidores. Entonces tenemos a los hogares argentinos enfrentando situaciones críticas para que grandes empresas tengan cada vez más ganancias”, analizó.
“Ver ahora que se proponen pagos en cuotas para que las familias cubran un servicio básico es lamentable, y definitivamente no se puede seguir así”, señaló López Rodríguez para recordar que “el precio del gas natural en el mes de mayo 2015 era de 0,13 centavos el metro cúbico, y en este abril de 2018 pasó a 5,05 centavos el metro cúbico. Estamos hablando de un incremento del 3785 por ciento… si eso no es un tarifazo, por favor que alguien explique de qué se trata”.
“Tengamos en cuenta además que en Catamarca es sólo un porcentaje de la población el que accede a la red de gas natural, y el resto tiene que comprar gas envasado. Para ellos la garrafa social ya no existe como tal, sino como una suerte de asistencia económica a los beneficiarios que se brinda por medio de ANSES y es apenas un porcentaje del costo de la garrafa, que en 2016 costaba 97 pesos y hoy cuesta 218 pesos, lo que equivale a un aumento del 124,74 por ciento”, añadió.
“Definitivamente hay que redireccionar estas políticas y comenzar a pensar en la gente, porque por este camino no hay salida posible. Están asfixiando a las familias trabajadoras, a las industrias, al comercio, y ni siquiera se dignaron a dar el debate en el Congreso, seguramente porque saben que lo que están haciendo es indefendible”, concluyó el diputado.
















