El Consejo Deliberante de la Capital aprobó un proyecto que impone nuevas normas de bioseguridad para los taxis y los remises. Además de establecer un sistema de desinfección del habitáculo, impone la instalación de una mampara que separe al chofer de los pasajeros.
El proyecto aprobado fue presentado por el concejal Alejandro Díaz Martínez. Propone que “los taxis y remises que circulen por la ciudad de San Fernando del Valle de Catamarca, deberán colocar un acrílico o vinilo que separe al chofer del pasajero y que sirva para prevenir el contagio del virus (COVID-19), durante el lapso que dure la Emergencia Sanitaria”.
Según los fundamentos del proyecto “la idea es prevenir el contagio tanto al chofer como del pasajero”. “Nos proponemos que los choferes saniticen los vehículos al comenzar la jornada y desinfecten las partes comprometidas como picaportes, puertas y asientos una vez concluido el viaje y descenso de cada pasajero. Asimismo, será obligatorio que los pasajeros sólo utilicen los asientos traseros”, señaló el concejal en la comunicación del proyecto.
Este tipo de separadores, que ya llevan colocados muchos vehículos en ciudades del país, desde comenzada la cuarentena, pueden ser elaborados con planchas de plásticos hasta mamparas de material PET, policarbonato o PVC.
















