A poco más de un mes de anunciar el congelamiento por 90 días de los precios de las naftas, el gobierno de Mauricio Macri autorizó una nueva suba, esta vez del 4%, a partir de este jueves.

El decreto de congelamiento de los combustibles del 2 de septiembre de 2019 habilitaba a la Secretaría de Energía a dictar, en la medida en que las circunstancias lo ameritaran, la posibilidad de autorizar incrementos «con el fin de proteger al consumidor y sostener el nivel de actividad y el empleo».

Desde la secretaría que encabeza Gustavo Lopetegui se informó que el incremento responde a la disparada en el precio del barril del crudo luego del ataque que sufrió una refinería en Arabia Saudita.

«El precio del Brent aumentó 14% en un día, lo que representó la tercera variación más importante tras las sufridas en 1986 (15,1%) y 2009 (16,8%)» explicaron desde la Secretaría de Energía.

Más temprano, la Cámara Sucroalcoholera Argentina (CSA) había denunciado penalmente a Lopetegui, por el esquema de congelamiento de precios de combustibles con compensación estatal.

Según la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines (Cecha), el nuevo cuadro tarifario arranca en $45,40 (litro de nafta súper) en las estaciones Puma de toda la Ciudad de Buenos Aires.

En YPF, el litro está a $45,46, mientras que el precio en Raízen -empresa que opera las estaciones de servicio de Shell– es de $45,67. Por su parte, Axion vende el litro de súper a $45,98.

Si se toma en cuenta este tipo de nafta, para llenar el tanque en Capital Federal se requiere entre $2270 y $2300.

Con respecto a la nafta premium, arrancan con un valor de referencia de $52,30 el litro en los surtidores de Puma. YPF la ofrece 15 centavos más cara y en la cartelera de Shell aparece a $52,97. Por último, Axion tiene el precio más alto con $53,28 el litro.

¿Y el gasoil? En la empresa de mayoría estatal está a $42,16 y le siguen Puma ($42,53), Axion ($43,83) y Shell ($44,68).