Último adiós a la talentosa y querida actriz Blanca Gaete

La reconocida actriz Blanca Gaete falleció en la noche de ayer, a los 66 años, como consecuencia de un infarto. Con una trayectoria extensa fue una figura central del teatro catamarqueño.
El deceso conmovió a la comunidad cultural y fue imposible dejar pasar que el mismo se produjo durante el Día del Teatro, justamente arte en el que ella se destacó y al que le dedicó su vida entera.
 
En 1973, con apenas 16 años recién cumplidos y recién egresada de la Escuela Normal, ingresó al Conservatorio Nacional de Arte Dramático en Buenos Aires, bajo los auspicios de otro de los grandes del teatro provincial, José Horacio Monayar.
En el año 2019 el Congreso de la Nación realizo un reconocimiento a la actriz por su trayectoria.
“Con Monayar fui al Intercolegial de Teatro mientras estaba en la Normal y allí él me llamó para integrar el elenco de la Escuela De la Quintana. Él fue quien aconsejó a mis padres para que me dejaran estudiar en Buenos Aires”, recuerda en un sábado lluvioso cafecito por medio y reconoce su “gran suerte. Mi único trabajo ha sido siempre el teatro y pongo siempre por delante el respeto del público, especialmente el popular que siempre está ávido de este lenguaje”, reconoce la actriz.
Hasta 1984, año de su regreso definitivo por razones familiares, Blanca recorrió América. Y cuando se instaló en Catamarca, comenzó a desarrollar su carrera como actriz, participando en numerosas producciones teatrales locales y ganándose el reconocimiento de la crítica y el público, armó grupos y más grupos, hizo obras de creación colectiva, obras de títeres, propuestas “solamente en la periferia de la ciudad y en el interior, inauguramos cantidad de espacios culturales en lugares como La Majada”.
Sin dejar de trabajar un instante, presentó “Los coroneles de Mitre”, con dramaturgia y dirección de Chiesa sobre el libro homónimo del historiador riojano Ricardo Mercado Luna. Con esa obra llegó al Teatro Nacional Cervantes y logró ganar una beca para formarse en Cuba, en la escuela de teatro de la provincia de Escambray.
Jubilada desde hace casi media década, después de haber sido docente en todas las escuelas – la EVEA (antes Evei), Ponferrada e ISAC – Blanca es fiel espectadora de todo lo que se hace en la Ciudad de San Fernando del Valle de Catamarca y se entusiasma con que “se esté rompiendo con el costumbrismo. A Catamarca le hace falta mucho teatro porque los años de la Represión nos han jodido mucho. Me encanta ver los nuevos teatros pero creo que hay que complementar con la dramaturgia, que se cuente una historia” sostuvo en recientes declaraciones.
Tuvo su última participación en la actuación fue con su homologo «La India», fragmento del espectáculo Roca Sal, de Jorge Paolantonio y fue dirigida por Manuel Chiesa, en el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la mujer. En noviembre último, la actriz fue distinguida por el Instituto Nacional del Teatro con el “Premio Nacional a la Trayectoria” en la región NOA, en la Ciudad de Posadas, Misiones; este premio busca que reconocer a los maestros del arte escénico en cualquiera de sus especialidades.
Con el tiempo, su talento la llevó a convertirse en una de las figuras más importantes del teatro catamarqueño, y su legado se mantendrá vivo en la memoria de quienes tuvieron el privilegio de conocerla y trabajar con ella. Esta catamarqueña no sólo ha engalanado con su obra salas de toda la Argentina, sino que es una militante del compromiso investigativo en el arte dramático. Se destacó en diversos homenajes a la mujer, ciclos académicos y culturales en los niveles provincial y nacional, también fue ovacionada en la Feria del Libro en los niveles provincial y nacional, en la Fiesta Nacional e Internacional del Poncho a través de la presentación de fragmentos de obras de directores de renombre local. Ha desarrollado una loable y extensa carrera por distintos países latinoamericanos.