De acuerdo con la variación mensual de la canasta básica alimentaria (CBA), la medición de julio de este año respecto de junio de 2019 fue del 2,9%, mientras que la variación de la canasta básica total (CBT) fue del 2,5%. La primera determina la línea de la indigencia y la segunda la de la pobreza.

Con estos porcentajes, para no caer en situación de indigencia y poder cubrir el costo de la canasta básica de alimentos, el ingreso familiar (en un hogar de cuatro integrantes) debió ser de $ 12.773,78 (el mes anterior había sido de $12.409,72).

En tanto, el precio de la canasta básica total, también para un hogar de cuatro integrantes, fue calculado en $ 31.934,44. En la medición anterior, para no caer en la pobreza, se necesitaron de ingresos $ 29.493,65.

Mientras, un estudio realizado por el Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (Cippec), el Centro de Estudios Distributivos, Laborales y Sociales (Cedlas) de la Universidad de La Plata, y el Programa de la ONU para el Desarrollo dio cuenta que la reducción de la pobreza extrema en la Argentina puede llevar hasta 20 años.

Para eso es necesario que el país se mantenga en un sendero de crecimiento económico del 3% constante y que, además, se combine con políticas activas del Estado, escenario que generalmente no se produce en la Argentina.