nte la jornada del viernes, con una guardia de honor y con una nutrida presencia de familiares, amigos y allegados, se realizó ayer en la Casa de Gobierno el velatorio de los restos del ex gobernador de la provincia de Catamarca Hugo Alberto Mott.
El médico originariamente de la ciudad de Tinogasta, tenía 92 años al momento de producirse su deceso en la mañana del viernes (el mismo día de la celebración de la Autonomía de Catamarca), en su domicilio de esta capital. Tras conocerse la noticia del fallecimiento, se dispuso el espacio de la Casa de Gobierno para que se realizara allí su despedida.
Mott fue Gobernador de Catamarca al retomarse la democracia en 1973. Allí fue electo en las urnas con un altísimo porcentaje de adhesión y ocupó el cargo hasta que sobrevino el golpe de Estado en marzo de 1976. Fue encarcelado junto a todo su gabinete de ministros, y mientras estuvo cautivo fue torturado y obligado a trabajos inhumanos bajo directivas del régimen militar del Proceso de Reorganización Nacional.
Su legado para la provincia es muy fuerte y muy patente. Junto a los gobernadores de La Rioja y San Luis, firmó la famosa Acta de Reparación Histórica, que permitió tiempo después la instalación del régimen de Promoción Industrial que impulsó notablemente en el desarrollo económico de estas provincias. Las políticas neoliberales de la Dictadura Militar aplicadas con posterioridad no permitieron un despliegue completo de esta iniciativa para el desarrollo provincial.
Fuertemente vinculado a la salud pública, generó espacios de trabajo para instalar un sistema de salud propio para la provincia, que atendiera sus particularidades y que tuviera unidades de contención en el interior del territorio. Fue así que convocados por la gobernación, llegaron a Catamarca médicos y médicas de provincias como Tucumán, Córdoba y otras.
















