El juez federal de Rawson, Gustavo Lleral, llegó esta mañana al juzgado de Esquel para empezar a trabajar en la causa que investiga la desaparición de Santiago Maldonado y continuar la investigación en el caso de habeas corpus que dejó inconclusa su colega, Guido Otranto, desplazado el pasado viernes de la causa por la Cámara Federal de Comodoro Rivadavia.
El magistrado, quien anoche arribó a Esquel desde Rawson, llegó a su nuevo lugar de trabajo pasadas las 7.30 de esta mañana. Se acercó caminando, acompañado por cuatro colaboradores y escoltado por la Policía Federal.
«Voy a mantener, primero, una reunión con el juez Otranto para empezar a trabajar», dijo el juez a la entrada del juzgado. Poco después, comenzó ese encuentro.
Consultado acerca del expediente que heredó dijo haber podido leer «algo», pero todavía no quiso anticipar las medidas que tomará.
Se espera que el juez se instale en la tercera planta, el último piso del juzgado. Entre el lunes y el martes de la semana que viene se presentará el arquitecto de la Cámara de Apelaciones, Guillermo Rearte, para garantizar que el lugar tenga las condiciones para desplegar la investigación que busca dar con el paradero del joven tatuador desaparecido desde el 1 de agosto último.
El equipo que acompaña a Lleral está compuesto por los secretarios Gustavo Fabián Latorre y Leonardo Jorge Barzini; el prosecretario interino Juan Carlos Araujo, y el escribiente interino José Daniel Scocco. Ayer, los cinco integrantes del máximo tribunal concedieron la creación de ocho cargos nuevos en el Tribunal N° 2 de Rawson, para evitar que el equipo quede diezmado.
En Esquel, la fiscal Silvina Ávila continúa con el otro expediente, caratulado «desaparición forzosa».
















