Cinco imputados escuchaban desde el banquillo de los acusados del Tribunal Oral Federal (TOF) los alegatos que formularon el fiscal Federal Rafael Vehils Ruiz y de sus abogados defensores. Gabriel “Locura” Herrera, Raúl Edgardo Barros y Gustavo “Chueco” Medina llegaron imputados por el delito de “tenencia de estupefacientes con fines de comercialización agravada por la participación de dos o más personas”.
En su alegato, el representante del Ministerio Público Fiscal remarcó que “no solo había sino que sabían lo que iban a tener, quiénes la tenían y cómo la iban a distribuir”. Para Vehils Ruiz, se acondicionaban motos para el delivery de droga. “Tenían estupefacientes para distribuir. Se confirmó la presencia de precursores químicos relacionados con la cocaína. Todos y cada uno de los imputados sabían lo que tenían y para qué lo tenían: para comercializar. Cuanto más personas intervengan, mayor éxito se logra, con el peligro y daño que incluye”, destacó.
El fiscal sostuvo la imputación para cuatro acusados, de los cinco que habían llegado a debate; para Barros pidió una pena de siete años, más multa; a Medina también lo acusó por “resistencia a la autoridad” y pidió el mismo castigo; para Herrera sumó “resistencia a la autoridad”, solicitó una pena de siete años y seis meses y que sea declarado reincidente por primera vez. Hubo una cuarta imputación y un pedido de absolución para el último acusado.
A las 13, se conoció el veredicto. Por unanimidad, los jueces del TOF Enrique Lilljedahl, Juan Carlos Reynaga y Adolfo Raúl Guzmán condenaron a Herrera, Barros y Medina, según lo solicitado por el Ministerio Público Fiscal.
Texto: Diario El Ancasti















