Una de las mayores alegrías de los niños y niñas en el verano es poder disfrutar del agua en las piletas, ríos y cualquier entorno que permita refrescarnos. Sin embargo, también reúnen muchos riesgos para las personas sin importar su edad.
Es por eso que el ministerio de Salud de la provincia insta a adoptar medidas preventivas, especialmente en el entorno de las piletas, donde la supervisión cercana es clave, sobre todo para los menores de 5 años. Es crucial asegurar que las piscinas en casa cuenten con cercos y puertas cerradas para evitar accesos no supervisados.
Algunas medidas preventivas esenciales incluyen la supervisión constante, evitar que los niños se bañen solos, instalar cercos perimetrales seguros y utilizar materiales antideslizantes alrededor de las piscinas. También se destaca la importancia de vaciar adecuadamente piscinas inflables sin cerco y proporcionar chalecos salvavidas adecuados según el peso del niño.
En Argentina, las estadísticas del ministerio de Salud de la Nación son preocupantes: cada 5 días, perdemos a un niño menor de 4 años en incidentes relacionados con el agua. La Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) destaca que los pequeños de 1 a 3 años son especialmente vulnerables a estos.
La SAP también señala que los adolescentes y preadolescentes enfrentan riesgos significativos en ríos, lagos y mares, principalmente por no seguir normas básicas de seguridad.
Recordar que en caso de emergencia, se recomienda llamar inmediatamente al 911 o al 107 y, si se tiene conocimiento previo, realizar la RCP.
















