Causó preocupación y resistencia la baja de casi un centenar de empleados de la Cámara de Diputados de la provincia. Se trata de personal perteneciente a la planta política, que cubría el cupo asignado a cada diputado y cuya vinculación finaliza junto con el mandato de tales legisladores. No obstante, el Sindicato de Empleados Legislativos se reunió con el presidente de la cámara Fernando Jalil para pedir que reconsidere la medida.
En diálogo con INFORME 16, Jalil transmitió tranquilidad a los empleados de planta permanente al asegurar que esos puestos no se tocarán, a la vez que admitió que habrá bajas en la planta política como sucede cada año electoral.















