El cura Moisés Pachado fue denunciado en Belén

El cura Moisés Pachado fue denunciado en Belén y es uno de los casos más resonantes de presunto abuso sexual que surgieron tras el Efecto Thelma. En la jornada de ayer, las comunidades diaguitas de la Puna Catamarqueña manifestaron su apoyo a la denunciante, aseverando sus dichos y declarándose también víctimas de los atropellos del sacerdote y su familia. La abogada de la denunciante, Silvia Barrientos, contó que fue una declaración “muy fuerte y emotiva”.

Apoyo originario

Las y los caciques de las comunidades indígenas pertenecientes al pueblo de la Nación Diaguita manifestaron su apoyo a Ingrid Figueroa Cruz, quien denunció al cura Moisés Pachado por haber abusado de ella cuando era una niña.
Según el documento emitido por las comunidades diaguitas de la Puna catamarqueña, el cura Pachado pertenece a una familia a cuyos atropellos e injusticias sufrieron los comuneros de la Puna desde que ellos llegaron a sus territorios.
“Damos fe y testimonio que distintos miembros de la familia Pachado han sido culpables de la turbación, despojo y usurpaciones de nuestras tierras ancestrales, esclavización y explotación de nuestra fuerza de trabajo, extorsión, impedimento de la construcción de caminos, viviendas y trabas para la construcción de obras públicas de primera necesidad sirviéndose de matones o guardias blancas, destrucción e incendio nuestros hogares, violación de nuestra correspondencia, enriquecimiento ilícito, desprecio a nuestros derechos individuales y comunitarios, incluso cuando mucho los integrantes de la familia Pachado fingían como empleados y directivos de distintas reparticiones públicas del Estado.
“Los conocemos desde hace decenios y lamentablemente han dado muestras de que no han tenido escrúpulos en violar los derechos de los niños a través del trabajo infantil, aprovechándose de las situaciones desventajosas de personas analfabetas, violando los derechos humanos de las comunidades indígenas. Todavía seguimos esperando justicia por la muerte de dos de nuestros comuneros, los hermanos Guerra, en circunstancias no esclarecidas en la que se vio involucrado un miembro de la familia Pachado.
Instamos al Poder Judicial a realizar todas las investigaciones necesarias para esclarecer los hechos de injusticia que vienen teniendo lugar desde hace años y solicitamos a la sociedad catamarqueña que nos acompañe en este reclamo de Justicia social”.