Seguimos repasando etapa por etapa la 40ª Edición del Dakar, la décima en Sudamérica. En el turno de la Etapa 7 y 8, ya se notará el cansancio tras la primera semana de competencia.
El viernes 12 será el día de descanso, luego de arribar a La Paz, Bolivia tras disputar las primeras jornadas de competencia en Perú, que tras cinco años vuelve a recibir a la caravana.
La altura es uno de los principales inconvenientes que deberán enfrentar los competidores, como así también las temperaturas extremas son factores que se deberán tener en cuenta. La velocidad se retomará el sábado 13 partiendo desde La Paz, donde se ubicó el campamento desde el jueves 11.
Desde 2014 que Bolivia forma parte de la competencia, y desde aquella edición no ha faltado llegando este año a su quinto Dakar, detrás de Argentina con asistencia perfecta en las 10 desde 2009 y Chile con participación en siete, pero ausentes en las últimas tres realizaciones.
El recorrido boliviano será una de las partes más exigentes de la competencia. Los corredores deberán hacer largos trayectos (en velocidad y de enlace) por zonas desérticas y grandes salares.
ETAPA 7: La Paz – Uyuni (13 de enero)
Nuevamente el recorrido de la competencia será diferenciado, pero esta vez, los Autos (incluyendo los UTV), Motos y Cuatriciclos tendrán el mismo. Serán 727 kilómetros totales, de los cuales 425 serán cronometrados. Los que realizarán un trazado distinto serán los Camiones, con 369 km de velocidad y 671 para todo el día.
El paso por la frontera, de Perú a Bolivia, supone un cambio de chip para todos los participantes, que rápidamente se tendrá que instalar en los pilotos y navegantes.
En este nuevo escenario, el kilometraje diario aumenta y las dunas desaparecen temporalmente del paisaje.
Es necesario seguir alerta en la vigilancia de estos buenos caminos que ofrece Uyuni, porque allí estará la clave. Será una etapa maratón por lo que una vez que las participantes lleguen a bivouac se abre el parque de trabajo para ellos pero sin sus asistencias.
ETAPA 8: Uyuni – Tupiza (14 de enero)
La segunda parte de esta etapa maratón contará con otra exigencia significativa, ya que también la especial más larga de la carrera. Para Autos, Motos y Quads serán 498 km cronometrados, y 585 totales de la jornada, mientras que para los Camioneras serán 561 km, de los cuales 381 son de velocidad.
Este es el último día completo de acción en Bolivia, por lo que antes de dejar el Altiplano, los pilotos pasarán una dura prueba entre las dunas de gran altitud, a 3.500 metros sobre el nivel del mar.
Esta será razón para reducir o aumentar las distancias en la cabeza de carrera: en este momento se
sabrá qué puñado de hombres o mujeres están en disposición de ganar el Dakar.
Una moto menos: la primera baja argentina

Pablo Pascual fue la primera baja de la legión argentina en el Dakar 2018. El cordobés de la KTM 450 Rally número 62 sufrió una fuerte caída en la Etapa 2 y no podrá seguir en carrera.
«Estoy bárbaro pero tengo fractura de un dedo de una mano. Eso es lo que me impide seguir, porque la moto la podría haber reparado, ya que se quebró en manubrio y otras partes», explicó el de Río Cuarto que disputaba su noveno Dakar.
«Los autos largaban antes y dejaron mucha huella, había piedras sueltas. Entre tanto fesh fesh, me golpeé contra una que no pude ver y caí, rompí el casco y me quebré el dedo. Sinceramente la saqué barata», sentenció Pascual, que en la Etapa 1, disputada el sábado, había finalizado 73º en la Clasificación General de Motos.
«Si bien tuve puntos en el ojo, podría haber sido peor. Lo único que lamento es no poder cumplir con el objetivo de llegar en Córdoba, ante mi gente… «, indicó.
Catamarca se está preparando

Tras la largada en Perú y el desarrollo de las primeras etapas de competencia ya se palpita el Dakar 2018 en todo el mundo y como no podía ser de otra manera Catamarca tendrá en esta temporada su décimo presencia consecutiva. Esta vez, el evento estará en nuestra provincia durante cuatro días.
Así, con la organización de la Secretaría de Turismo de Catamarca, la Municipalidad de Santa María y el Ministerio de Turismo de la Nación, el próximo lunes 15, el complejo Mama Llama recibirá la Feria Dakar, desarrollado para todos los fanáticos de la carrera más exigente del mundo.
La Feria reúne a todos los entusiastas del rally para hacerlos viajar al universo Dakar, más allá de las etapas de las ciudades que albergan un bivoauc. Esta iniciativa nació en Argentina durante la edición de 2017 donde más de 150.000 personas fueron a las 13 Ferias organizadas durante la carrera.
La misma consiste en la instalación de dos módulos ASO/Dakar, uno de los cuales tendrá juegos virtuales, trivias con premios y foto regalos que podrán imprimir y enviarse por email. El otro módulo tiene escenario y pantalla led donde se proyectarán videos contando la historia de los 40 años del Dakar y los 10 años en Argentina donde además se presentarán grupos musicales locales, y también se exhibirá el cuatriciclo de Daniel Mazzuco que corrió los Dakar anteriores para que la gente pueda llevarse su imagen de recuerdo. También, le permitirá a los artesanos locales mostrar sus productos, además se instalará un patio gastronómico con comidas regionales.
Además, es importante recordar que cerca de once mil personas concurrieron a la «Feria Dakar” en Santa María en 2017, actividad que fue de gran impacto promocional a nivel internacional.
Peterhansel y sus 30 años en carrera
«No somos normales»

Lejano parece ya el debut de Stéphane Peterhansel, en busca de 14º triunfo en el Dakar. “En 1988 lo corrí por primera vez. Iba por el desierto del Teneré, mi moto no daba más de 140 km/h . De pronto, me pasó Ari Vatanen con un Peugeot 405 T16. Recuerdo que pensé: ‘si llego a ser profesional, me gustaría correr para ese equipo’. Treinta años después, estoy buscando con él la victoria”, sostuvo el francés a La Nación.
“Nadie puede decir que no sabe a los riesgos que se expone. No nos obligan a venir. Yo he visto a uno de mis mejores amigos morir en esto, delante de mí (N. de R.: Gilles Lalay, ganador en Motos en 1989. Murió en 1992), y en ese momento pensé: ‘no corro nunca más’. Seis meses después ya veía las cosas de otra manera: mi amigo podría haber tenido ese accidente en su ciudad, en un día normal… No somos muy normales, ¿no?”, explicó.
















