El diputado nacional Fernando Monguillot (bloque Elijo Catamarca), realizó su intervención planteando una cuestión de privilegio en el recinto de la Cámara de Diputados, y se refirió especialmente a las modificaciones que realizó el Poder Ejecutivo Nacional sobre el Presupuesto 2026.
Al respecto, Monguillot expresó: “nos señalan y nos aseguran que las obras que se ejecutan son las que están en el Presupuesto, el cual el Ejecutivo reescribió en forma indiscriminada”.
“Es el Ejecutivo de la Nación, el que suprimió y podó obras en todas las provincias. Entonces, lo llamativo es que primero se modifica ese Presupuesto, y luego se lo invoca para justificar las obras que no se hacen”, apuntó el legislador.
También, el representante catamarqueño en el Congreso, advirtió que: “estas decisiones en mi provincia tienen consecuencias directas”, haciendo referencia al estado de las rutas nacionales, las que aseguró que “el Gobierno de Catamarca decidió colaborar para resolver de manera urgente tramos de rutas que se encuentran en condiciones deplorables para la seguridad vial, para el turismo y para la producción. Y agregó, “no podemos naturalizar que una responsabilidad nacional siga siendo respondida por recursos provinciales. El impuesto a los combustibles líquidos se sigue percibiendo, y no se aplica donde se tiene que aplicar”.
En otro tramo, se refirió a lo que ocurre con la energía eléctrica en el interior del país. “Valoro que luego se pueda dar una discusión federal sobre las zonas cálidas, pero hasta que eso se materialice, las facturas siguen llegando y el gobierno provincial sale a invertir 6.000 millones de pesos para morigerar el alto costo que tiene la energía. Es decir, el costo no desaparece, sino que simplemente cambia de ventanilla”, sostuvo.
El legislador dedicó también buena parte de su exposición a la situación financiera de los hogares de la provincia y el endeudamiento en el que muchos hogares han caído empujados por la crisis económica.
«Cada vez más familias catamarqueñas tienen que salir a pedir prestado, cuando utilizan una, dos y hasta tres tarjetas de crédito. No lo hacen para hacer inversiones productivas, sino que lo hacen para cargar algo en el changuito cuando van al súper, para pagar la luz o para comprar un remedio, simplemente para llegar a fin de mes. Eso ya no es un problema entre privados, es un problema social que necesita una respuesta pública», aseveró.
“En este Congreso hay proyectos para trabajar sobre el tema. Tenemos que discutirlos. Porque no alcanza con ordenar las cuentas del Estado si para hacerlo terminamos desordenando las cuentas de las familias”, argumentó.
Finalmente, advirtió que se trata de un problema de fondo y planteó que “el equilibrio fiscal es necesario, pero debe ser territorial, federal y social”.
















