Lanús no pudo cumplir con el sueño de consagrarse campeón de la Copa Libertadores por primera vez en su historia, esa que con su triunfo de anoche por 2 a 1 le permitió a su rival, Gremio, inscribirse como su ganador por tercera vez tras revalidar el 1-0 que había cosechado en el cotejo de ida en Brasil.
Gremio presionó alto de entrada, tomó el protagonismo del partido y jugó mejor que Lanús en todos los sectores, inclusive equivocándose menos en acciones muy finas, de esas que definen partidos.
Y justamente en una de ellas, a los 27 minutos, empezó a inclinarse la balanza hacia el lado de los brasileños cuando José Luis Gómez perdió feo en la salida y Fernandinho aprovechó para irse solo hasta las barbas de Esteban Andrada y definir con un remate alto.
El 2 a 0 apenas pasados los 40 minutos se parecían mucho a la película anterior frente a River Plate, pero con una diferencia: aquel Lanús de la vuelta de las semifinales no era el mismo de anoche, aunque en su nómina hubiera una sola variante.
Es que “este” careció de presencia, no lo caracterizó ese fútbol atildado que lo distinguió durante toda la competencia, sobre todo de local, y que le permitió llegar hasta la final.
Pero también pareció que las dosis tan grandes de energía rebelde que gastó ante los “millonarios” y previamente con San Lorenzo, en dos series que remontó de local, terminaron por desgastarlo hasta el punto de ofrecer un desempeño más pobre que en la final de ida jugada en Porto Alegre, donde no mereció perder e inclusive hasta pudo ganarla.
La segunda mitad, en cambio, ya fue otra cosa, porque sobre el final del primer tiempo ocurrió algo que iba a perjudicar la consistencia futbolística de los huéspedes y fue la dura falta que le cometió Nicolás Pasquini a Arthur lesionándole el tobillo izquierdo.
A fuerza de empuje y con una inspiración de Lautaro Acosta, de flojo desempeño lo mismo que Román Martínez y el mencionado Gómez, llegó al descuento sobrepasados los 25 minutos por un penal convertido por José Sand tras una infracción dentro del área que recibió el “Laucha”.
















