Quevedo: «tenemos que encontrar a los responsables»

Más de la mitad de un cargamento de ropa secuestrada en un procedimiento judicial desapareció de un depósito de la comisaria de Recreo, donde debía estar resguardada mientras avanzara la causa. Unas 400 prendas, el 60% del total del secuestro, fueron robadas del cuarto donde habían sido depositadas bajo llave. Tanto la justicia como la Policía investigan el robo una serie de irregularidades cometidas en todo el proceso.

Un gran lote de indumentaria, prendas de vestir y calzado, habían sido secuestrados en mayo de 2017 como parte de un procedimiento en el que se había detectado el transporte de mercadería de procedencia ilegítima. El cargamento, valuado en ese momento en unos 2 millones de pesos, quedó al resguardo de la comisaría de Recreo, departamento La Paz, depositado en un pequeño depósito y bajo llave.

Pero la semana pasada, en una inspección para garantizar la integridad del lote, los policías encontraron que el candado del depósito había sido reemplazado por otro, lo que hacía suponer que el recinto había sido abierto.

Uno vez liberada la puerta, también confirmaron la primera sospecha: el candado original había sido violentado para acceder al depósito y robar la mercadería resguardada.

Según confirmó el Jefe de la Policía de Catamarca, Orlando Quevedo, según estimaciones preliminares, más del 60% de la mercadería había sido robada. Y aunque resta un trabajo pericial y la constatación de las actas de secuestro, el cálculo indica que se habrían sustraído unas 400 prendas de vestir.

Aunque el robo de las prendas secuestradas configura el delito más preocupante y grave, el comisario Quevedo reconoció que hay una serie de irregularidades en el procedimiento que deben ser investigadas, tanto por la Justicia como por la misma policía internamente.

Por ejemplo, no está aclarado porque un procedimiento y el secuestro de mercadería por irregularidades en la compra o la importación de mercadería habían sido instruidos y continuaba en la justicia provincial, cuando usualmente configura un delito del fuero federal.

Tampoco se supo justificar porque, un año y medio después del secuestro de la mercadería, aún continuaba en resguardo de la policía provincial, cuando los procedimientos usuales marcan que debería ser remitida a la autoridad en la materia, en este casi la Aduana.

Una investigación interna y una judicial deberán determinar responsabilidades y explicar las irregularidades del confuso proceso y el insólito y llamativo robo.