Tras seis días de búsqueda, hallaron a Ocampo muerto, en el fondo de un pozo y con signos de violencia

Seis días después de haber desaparecido y como resultado de una intensa búsqueda, Hugo Ariel Ocampo (37) fue encontrado sin vida este domingo por la mañana. El hallazgo del cuerpo se produjo en una zona de monte cercana a la localidad de Antapoca, a donde efectivos de las fuerzas de seguridad y los fiscales a cargo de la investigación llegaron orientados por diversas pruebas conseguidas durante los días previos. Hay numerosos elementos que refuerzan la hipótesis de que se trataría de un homicidio.

Desde las primeras horas del domingo, por orden de los fiscales Hugo Costilla y Yésica Miranda, se desplegó un enorme operativo de rastrillaje en una amplia zona aledaña a la localidad de Antapoca, departamento Valle Viejo. Orientados por diversos datos e indicios conseguidos durante la investigación de los días previos, la búsqueda se cerró en esa zona donde se esperaba resolver la misteriosa desaparición de Hugo Ocampo. “Había información de que en lugar podía haber un cuerpo”, señaló el ministro de Seguridad, Gustavo Aguirre, luego de la confirmación del hallazgo del cuerpo.

Ocampo había sido visto por última vez el pasado lunes, alrededor de las 6 de la mañana, cuando había salido en su motocicleta ataviado para el trabajo y rumbo al lugar en el que cumplía tareas al servicio de una empresa de seguridad privada. Nada de su comportamiento o rutina durante esos momentos previos a salir de su casa había resultado extraños o inusuales para su familia, que empezó a preocuparse recién en horas de la tarde del pasado lunes, ante la imposibilidad de comunicarse con él.

Lo que en la ultimas horas del lunes y durante el martes fue un desesperado pedido de su familia y amigos de información sobre su paradero distribuido en las redes sociales, a las horas se transformó en una denuncia policial y posteriormente en una investigación judicial. Con el pasar de los días la situación se volvía más desesperante, no solo por la prolongación del tiempo que Ocampo permanecía ausente, sino porque los datos que iban recogiendo los investigadores apuntaban a una posible situación de desaparición violenta.

Una mujer que habría mantenido una relación con Ocampo y la pareja de esta quedaron en foco de la investigación a fines de la semana, lo que alimentó el temor de sus familiares de que la desaparición estuviera vinculada con una disputa sentimental. Enzo Maciel Morales (32) y Cintia Soledad Bazán (28), hoy detenidos como sospechosos, fueron demorados e interrogados a fines de la semana pasada y pasaron a ser los principales apuntados por los investigadores.

La reconstrucción de las últimas horas previas a la desaparición, según lo que pudieron aportar sus familiares y amigos, apuntaban a que Ocampo había salido a encontrarse con la mujer. En primer lugar, aunque salió vestido con ropa de trabajo, rápidamente los investigadores lograron averiguar que estaba de franco y por lo tanto no tenía que prestar servicio.

Además, los registros de las llamadas telefónicas registradas en su línea daban una pista fuerte de que había sido una simulación para ir al encuentro de Bazán. Es que Ocampo era casado y vivía con su esposa e hijos en la casa del barrio Alta Catamarca desde donde salió ese lunes por la mañana.

Finalmente, con la información reunida durante las ultimas jornada y orientados por datos precisos, se desplegó un importante operativo de búsqueda en el departamento Valle Viejo, en una amplia zona de monte aledaños al Rio del Valle y la Avenida Circunvalación.

En el fondo de un aljibe abandonado, a unos 30 metros de profundidad, fue ubicado el cuerpo sin vida. Con la participación de expertos de los Bomberos de la Provincia y Defensa Civil, se logro extraerlo para continuar con las pericias criminalísticas correspondientes, que en un primer momento confirmaron que se trataba de Ocampo y posteriormente reforzaron la hipótesis del homicidio.

Información extraoficial señala que la autopsia, realizada este domingo por la noche en la Morgue Municipal, confirmó que la muerte se produjo por una violenta agresión. Las heridas encontradas en el cuerpo apuntan a que el ataque mortal se habría producido con un elemento contundente, como un palo o algún elemento similar, usado para golpear a Ocampo hasta producir su muerte.

En lo que no lograron aun su cometido los investigadores fue en la búsqueda de la motocicleta de Ocampo, que continúa sin aparecer. El campo alrededor del aljibe, el lecho del rio y los piletones de la planta de tratamiento de residuos líquidos fueron algunos de los sitios en los que se desplegó el rastrillaje para encontrar el vehículo. Sin embargo, aun no se habría localizado.