Lionel Messi, el mejor de todos los tiempos, anunció este lunes que se retira de la Selección Argentina de Fútbol. La camiseta que más amó, con la que ganó todo y con la que hizo feliz a 47 millones de argentinos. Este lunes, el «10» decidió ponerle punto final a una historia de más de 20 años vistiendo la celeste y blanca. «Me vacié y no tengo más para dar», expresó en una extensa carta de puño y letra.
Este 31 de agosto no será un día más en la vida de todos aquellos que tuvimos el privilegio de ser contemporáneos a Lionel Andrés Messi, el «crack rosarino» que se convirtió en leyenda viva, atravesando fronteras y generaciones con su talento futbolístico.
En un poco más de dos décadas, la «Pulga», que debutó con el seleccionado mayor un 17 de agosto de 2005, cosechó: una medalla de Oro en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008, fue bicampeón de la Copa América en las ediciones 2021 y 2024, fue campeón de la Finalissima en 2022 y campeón del mundo en Qatar, aquel glorioso diciembre del 2022. Pero más allá de los títulos y de sus logros personales, que confirman que es el mejor de toda la historia, el legado que deja en el pueblo argentino, en sus pares de todo el mundo y en el deporte internacional en general es inconmensurable. Por su talento, su entrega, su ejemplo, su resiliencia, su humildad y principalmente su calidad humana.
El capitán, anunció su retiro de la Selección Argentina y sacudió al mundo con una carta que publicó en su cuenta oficial de Instagram. El manuscrito, según expuso el propio Messi, fue plasmado en un papel apenas dos días después de la final perdida contra España en la última Copa del Mundo.
La carta completa:
Después de este tiempo que pasó desde la final, pensándolo mucho, quiero comunicarles a todos que me retiro de la Selección…
Fue una decisión que dolió y duele en el alma pero entiendo que es el momento. Les juro que siempre dejé todo, no solo los últimos años que se ganó todo antes también y siempre peleé y me dejé todo por esta camiseta, por darles alegrías y hacer que se sientan orgullosos de ser argentinos a través del fútbol.
Queda poco y se van cerrando etapas y esta es una que me duele mucho. Amo, amé y amaré siempre estar en la Selección. Me vacié, ya no tengo más para dar y aparte vienen chicos muy grandes atrás que merecen estar.
Gracias por todo el cariño de estos 20 años. Voy a extrañar mucho escucharlos desde adentro. Ahora voy a ser uno más de ustedes, alentando y bancando siempre desde afuera (en las buenas y en las malas, mucho más).
Gracias a mi familia por estar siempre, por acompañarme en este viaje tan hermoso pero difícil. Gracias a cada uno de entrenadores, compañeros y dirigentes que me tocó compartir. Me llevo recuerdos y momentos inolvidables vividos.
Me voy con la tranquilidad y el orgullo de haberles regalado, juntos con mis compañeros, momentos soñados. Fue una locura haberlo vivido con ustedes. ¡Los quiero!
Gracias Dios por hacerme argentino.
¡Vamos Argentina!

















