El Gobierno reglamentó la ley de cannabis medicinal y cáñamo industrial

A través de decreto 405/2023, publicado en el Boletín Oficial, el gobierno reglamentó la Ley 27.669  que establece el marco regulatorio de la industria del cannabis medicinal y el cáñamo industrial.
Esta norma establece el funcionamiento de la Agencia Regulatoria de la Industria del Cáñamo y del Cannabis Medicinal (Ariccame), del Consejo Federal para el Desarrollo de la Industria del Cáñamo y Cannabis Medicinal y del Consejo Consultivo Honorario, que estará integrado por 20 miembros titulares e igual número de suplentes, de actuación ad honorem.
En la ocasión, el presidente de la Ariccame, Francisco Echarren destacó una de las ventajas de la nueva reglamentación referida a los costos, al respecto indicó que “el límite de 1 % de THC que van a tener las plantas y derivados de cannabis dentro de la industria”, ya que “va a ensanchar muchísimo la industria, va a bajar los costos y va a permitir la expansión de la oferta”. En otros países los topes oscilan entre el 0,2 y el 0,5 %.

La nueva ley también establece la adopción del sistema de ventanilla única para la gestión de trámites vinculados a la emisión de autorizaciones, licencias y certificaciones necesarias.

La ventanilla única va a concentrar en un solo lugar todas las gestiones que deben realizar los interesados en desarrollar la actividad.

Al respecto, Echarren afirmó que “con la ventanilla única vamos a simplificar la burocracia para facilitarle la vida a los que van a emprender, a invertir, a crear laburo y a generar la oferta para un enorme mercado que hoy existe pero no está regulado”.

En la reglamentación de la ley se determinó que la Ariccame, la entidad que conduce Echarren, será «el organismo competente para reglar, controlar y emitir las autorizaciones administrativas con respecto al uso de semillas de la planta de cannabis, del cannabis y de sus productos derivados».

El marco regulatorio abarca a «la cadena de producción y comercialización nacional o con fines de exportación de la planta de cannabis, sus semillas y sus productos derivados afectados al uso medicinal, incluyendo la investigación científica, y al uso industrial; promoviendo así el desarrollo nacional de la cadena productiva sectorial», indica la ley en su primer artículo.

En esa línea, el funcionario destacó el potencial en sectores como el cosmetológico, el alimenticio y el veterinario.

Según los plazos proyectados por el titular de Arricame, las primeras licencias para poder operar se entregarán “en dos meses, si todo sale bien”.

Asimismo, el funcionario indicó que «a mediados del próximo año deberían estar los primeros productos disponibles para las personas que los necesiten”.

Fuente: Telam