La angustiante situación que atraviesan los propietarios de gimnasios

Desde el arranque del aislamiento obligatorio, están sin abrir sus locales. Algunos lograron a duras penas pagar las cuotas de alquileres del mes de marzo, y están desesperados: No avizoran a corto plazo una flexibilización de la cuarentena que les permita volver a la actividad como antes. Muchos adoptaron la modalidad virtual para seguir impartiendo las clases, pero lo recaudado no alcanza. ¿Cuándo volveremos a la actividad física que más nos gustaba?