El diputado nacional por Catamarca, Fernando Monguillot, celebró y respaldó la vuelta a la vigencia plena de la Ley de Tierras Rurales sancionada en 2011 y advirtió, sin embargo, que la protección de la propiedad y la inversión “son plenamente compatibles”, sin necesidad de entregar el dominio de la tierra.
El legislador catamarqueño, integrante del bloque Elijo Catamarca, intervino esta tarde en el debate sobre la ley de tierras en la Cámara de Diputados de la Nación, que terminó con la aprobación del proyecto, que será devuelto a la Cámara de Senadores para su tratamiento.
Al momento de participar del debate, Monguillot recordó un antecedente concreto en la provincia de Catamarca, ocurrido en 2003, acerca de las tensiones que se originan cuando se permite la compra sin límites de tierras en el territorio nacional.
“Una empresa de capitales mayoritariamente estadounidenses compró casi 120.000 hectáreas en el departamento La Paz, donde desde hacía generaciones vivían familias campesinas. La operación incluyó desmontes, alambrados e incluso una escuela quedó dentro” de los alambrados que colocó la empresa. En 2016, la Justicia provincial emitió fallos en los que reconoció la posesión del pueblo campesino, por lo que el legislador señaló que “ese es un verdadero antecedente de lo que tenemos que proteger”.
El diputado valoró en su intervención que la sociedad se haya manifestado a través de organizaciones civiles y políticas contra el artículo 154 del DNU 70/23, que desprotege la tierra.
“La calle ha hablado en este tema”, enfatizó, “y hay que saberla escuchar a tiempo para evitar conflictos, judicialización y burocracia”, expresó, para luego señalar que “esta decisión trasciende a nuestros mandatos, porque protege el suelo de nuestros hijos y la inversión para las próximas generaciones”.
En otro tramo, el legislador subrayó que existen otros instrumentos para generar inversión en la Argentina sin transferir dominio, como los arrendamientos y los contratos colaborativos y de cooperación.
“No es necesario acceder a una cuestión de soberanía porque realmente hay otros instrumentos”, afirmó, y remarcó que el debate ya no es técnico sino de fondo: “ya no tenemos una discusión de modernización, sino básicamente una discusión acerca de la soberanía”.
Finalmente el diputado catamarqueño puso especial atención en el DNU 366 de 2025, que modificó el artículo 2 de la Ley 346 de Ciudadanía y permite a los extranjeros obtener la nacionalidad argentina mediante un aporte no reembolsable al Tesoro de 350 mil dólares, o de 800 mil dólares en títulos públicos, eliminando la residencia mínima que se pedía a los extranjeros.
“Esto atenta contra nuestra identidad de un país forjado por corrientes inmigratorias que se instalaron, forjaron emprendimientos e hicieron crecer a sus familias”, advirtió Monguillot y pidió que el Congreso revise esa norma.
















