La historia de Amanda Richmond, una enfermera estadounidense, llegó a un trágico desenlace cuando desapareció en un río helado en Alaska mientras intentaba rescatar a su perro. Tras cuatro meses de búsqueda, su cuerpo fue encontrado abrazando a su querida mascota.
El incidente ocurrió el 23 de diciembre, cuando Amanda y su esposo Brian exploraban un sendero nevado cerca del río Eagle, acompañados por su perro, Groot. Durante el paseo, el perro cayó al agua al intentar beber de una grieta en el hielo.
Brian saltó de inmediato para intentar salvar al perro, pero sus esfuerzos resultaron infructuosos. Al emerger del agua y regresar a la orilla, se dio cuenta de que su esposa no estaba a su lado y comprendió que ella también se había lanzado al río para rescatar a su amado compañero canino.
A pesar de los esfuerzos de búsqueda y rescate realizados desde entonces, Amanda y su perro permanecieron desaparecidos hasta esta semana. El domingo 31 de marzo, la policía de Anchorage recibió la noticia del hallazgo de un cuerpo sin vida abrazando a un perro, confirmado posteriormente como el de Amanda y su fiel compañero, Groot.
















