Honrar la vida del otro

En todas las épocas y distintos lugares se encuentran personajes que son el blanco predilecto de algunos descorazonados que los toman como motivo principal de existencia. En nuestra ciudad los elegidos son dos hombres que por esas circunstancias, muchas veces sin opciones, se convierten en pasatiempo en las incontrolables redes sociales. A uno bautizaron el “Topo”, a otro el “Loco Rafa”. Existe un sinfín de videos donde se los presenta para ridiculizarlos -salvo algunos casos excepcionales-, como si fueran los bufones de lejanas cortes.

Alberto es oriundo del populoso barrio de Villa Cubas, donde desde niño aprendió el ingrato oficio de subsistir en una sociedad que no perdona la falta de oportunidades. Dueño de una personalidad afable y bondadosa, fue atravesando etapas llenas de sinsabores pero con cualidades y virtudes que no abundan en estos días. Su desaliño y ropaje invitan a ciertas personas a todo tipo de deslealtades para con el “niño hombre” que anida en el corazón de “Topo”, que de la noche a la mañana dejó su pasible e inofensivo anonimato para convertirse en el personaje mediático que llena de risas y burlas a sus pretendidos fans, sin siquiera tener la oportunidad de revelarse ante tanta crueldad.

El “Loco Rafa” es de La Tablada, quizá un poco más joven que su ocasional “contrincante”, y también es el elegido a la hora de sacar del letargo y aburrimiento a gente que cree favorecerle pero la realidad dice otra cosa. “Rafa” sueña con ser el protagonista de un interminable reality que lo eleve cual ave y lo transporte a un ficticio estrellato. En el medio, ignora que sus pretendidas fantasías de fama y gloria tienen como impulsor principal a los sponsors que nunca retacean nada para cumplir su genuino horizonte.

Hagamos algo para que los desvelos de “Topo” y “Rafa” sean realidad, le devolvamos su don de ser como son, de caminar libres por las calles sin ser motivo de agravios, burlas y chanzas propias de mediocres. Basta de exponerlos como personajes caricaturescos y generar “una rivalidad que no existe”. Estamos a tiempo, sólo nos falta reflexionar un poco y si realmente los queremos, hacer que sus días sean plenos de amor sincero y respeto.

Aprendamos como sociedad a valorizar a las personas por sus dones y no por sus carencias. “Topo” y “Rafa” nos piden en silencio que respetemos a la gente independientemente de su condición social, económica o discapacidad de toda índole. Ellos están ávidos, deseosos, de nuestro aporte como sociedad medianamente organizada, de amor pleno, genuino y sin golpes bajos… En definitiva, estamos a tiempo de honrar la vida.

Video mediante el cual pretenden enfrentar a Alberto y Rafa

https://www.youtube.com/watch?v=zotD6msrK-g&feature=youtu.be

 

Por Juan Carlos Ridulfo (periodista de Catamarca Radio y Televisión)

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